C.G. - PONTEVEDRA
El Juzgado de Instrucción Número 1 de Pontevedra continúa con la investigación abierta para determinar si un empleado del banco Caixa Geral de Ponte Caldelas se valió de su puesto de trabajo para apropiarse de determinadas cantidades de dinero de clientes de la entidad originarios del Alto Verdugo los cuales, la mayoría, se encuentran emigrados en Brasil.
El pasado día 25 de noviembre el juez tomó declaración al principal imputado por estos hechos, el pontevedrés G. C. T. A., quien admitió que fue él quien realizó diversas transferencias desde las cuentas de varios de los afectados para otra a nombre de su mujer, de quien dijo que no tenía conocimiento alguno en relación con estos hechos. Luego se hacía con este dinero a través de la cuenta de su pareja, según los letrados de los afectados, en la mayoría de las ocasiones utilizando una tarjeta de crédito. Desde el despacho de "La Parda Abogados", que se encarga de defender los intereses de las víctimas, explican que son un total de cuatro los afectados que reclaman una cantidad cercana a los 200.000 euros. En su declaración, el imputado explicó al juez que tuvo problemas de alcoholismo.