U.F./M.F. - VIGO
El Tribunal Supremo ha absuelto a un arousano que fue condenado a 15 años de prisión por narcotráfico tras permanecer varios años huido de la Justicia. La Audiencia Nacional había impuesto a Jorge Manuel Torres esta pena de cárcel, además de una multa de 90.000 euros, al considerar acreditada su participación en una operación de introducción de 1.300 kilos de cocaína que venían a bordo del pesquero Doña Rosa –y que fue abortada por las fuerzas de seguridad–, pero el Alto Tribunal lo exculpa ahora al estimar que no existe "prueba de cargo" que contrarreste el derecho de presunción de inocencia".
Jorge Manuel Torres. de 51 años, huyó a Colombia para evitar ser juzgado por dos alijos de cocaína intervenidos a la misma organización gallega en los pesqueros Doña Rosa y Caridad C, que sumaban casi cuatro toneladas de droga.
Tras su captura, cuatro años después de la fuga, la Audiencia Nacional que ya había juzgado a los demás detenidos imputados en el doble alijo, le juzgó en solitario y le condenó a 15 años de cárcel. Este tribunal consideró que era uno de los cabecillas de la organización arousana que integraban entre otros Joaquín Agra Agra, Panarro, y que en septiembre de 2003 se puso de acuerdo con una banda colombiana para preparar la introducción en España de 4.000 kilos de cocaína. Esta operación no se llevó a cabo, pero se consideró probado que el jefe de la red, aprovechando la infraestructura montada con sus colaboradores, entre ellos Torres, transportó otro alijo de 1.300 kilos de cocaína que venía a bordo del Doña Rosa por encontrarse esta embarcación con problemas mecánicos en el Atlántico.
El abogado defensor de Torres, Jorge Paladino, recurrió la sentencia condenatoria ante el Supremo, que acaba de absolver a su cliente. La Audiencia Nacional estimó que existía suficiente prueba indiciaria contra él en base a una serie de encuentros y de conversaciones telefónicas, pero el Supremo considera que esos contactos, "no pasan de ser meras sospechas" sobre su participación en el alijo del Doña Rosa, .
El Alto Tribunal sostiene que "se construye una inferencia excesivamente abierta, débil o indeterminada, máxime cuando esos contactos no consta que se produjeran después de que se decidiera por la organización española hacerse cargo de la droga que transportaba ese barco (el Doña Rosa) y sin que pueda olvidarse [...] que esa pertenencia puede ser meramente temporal o transitoria".
Los cabecillas de la organización gallega, Joaquín Agra, Panarro, y el responsable de la red de transportistas Ramiro Somoza, viejos conocidos de las fuerzas antidroga, fueron condenados respectivamente a a 20 y 18 años de cárcel por la Audiencia Nacional. Del resto de procesados sólo obtuvo la absolución Baltasar Vidal, Saro, detenido este año en la Operación Tabaiba.