U.F. - VIGO
Un vigués acusado por malos tratos a su mujer, eludió ayer una posible condena al negarse la presunta víctima a declarar contra su marido, al igual que los dos hijos de ambos que habían sido citado como testigos. La mujer, que en su día denunció ante la Policía y en el juzgado de instrucción a su marido, al que acusó de haberle dado una bofetada, arrastrarla por los pelos y echarla de casa durante una discusión, optó ayer por acogerse a su derecho a no declarar. Minutos antes su abogada informó a la sala que se la acusación particular se retiraba.
El fiscal solicitaba 10 meses de prisión y prosiguió con la acusación de oficio, pero al no refrendar la víctima en la sala lo ocurrido, y al negarse a declarar sus hijos –ninguno estaba delante aquel día, pero el pequeño declaró en fase de instrucción que en otras ocasiones había visto a su padre pegar a su madre–, se encontró sin pruebas que avalaran la denuncia, pese al informe forense que reconocía que la mujer presentaba una contusión en una mano
El acusado S.B.A., declaró que el pasado 3 de septiembre llegó a casa del trabajo y discutió con su esposa por motivos económicos. Explicó que poco antes él le había reconocido que cometió una infidelidad con una mujer con la que contactó por internet, y que al final el matrimonio decidió irse de vacaciones para intentar darse una oportunidad.
Al regreso de esas vacaciones habría tenido lugar la discusión. "Ella había comprado unos regalos para los hijos y me pareció una compra excesiva. Le dije que administraba mal el dinero y ella me replicó avaro cabrón", expuso. Su mujer, según su versión, estaba cogiendo la comida del microondas y le tiró la tapa a la cara: "yo se la devolví, la tiré con tan mala suerte que le di en las gafas y éstas cayeron al suelo", añadió.
Negó haberla arrastrado del pelo para sacarla de la cocina y de la casa, como ella había manifestado en el Juzgado de Instrucción, o haberle dado un manotazo. "Jamás le he puesto un dedo encima. Me levanté de la mesa, me acerqué y le pregunté qué le pasaba, porqué me provocaba, así. No ejercí fuerza, era reticente a marcharse de la cocina, así que la cogí del brazo abriéndole la puerta y ella, que estaba en bata, fue a vestirse y se marchó diciéndome que me atuviera a las consecuencias", concluyó.
Precisamente, a tenor de su relato, el juez dictó in voce la sentencia. No hay delito de maltrato, pero si una falta de maltrato de obra por tirarle la tapa a la cara, por lo que impuso 30 días multa a razón de 6 euros diarios, con 15 días de arresto sustitutorio en caso de impago.