EFE - PALENCIA
Seis compañeros del maquinista del tren de la línea A Coruña-Hendaya que descarriló en agosto de 2006 en Villada (Palencia) y dejó siete personas muertas, cinco de ellas de origen gallego, aludieron ayer a varios errores en el bloqueo y en el sistema que permite confirmar desde los trenes las distintas señalizaciones, lo que sugirieron que podría justificar las posibles causas de ese accidente.
En la sesión de la tercera jornada del juicio que se celebra en el Juzgado de lo Penal de Palencia contra J.L.P.G., de 46 años y natural de León, los compañeros del conductor del tren siniestrado, testigos propuestos por la defensa, explicaron diferentes casos o experiencias en los que, a su entender, se han producido en ocasiones fallos o errores en otras rutas.
La defensa del maquinista les había propuesto para que pudieran complementar supuestas situaciones similares a las del maquinista, que reiteró haber visto la luz verde de vía libre, aunque los informes oficiales indican que era amarilla-verde o de precaución, y que se vio sorprendido por el cambio de agujas, que, al parecer, visualizó de forma directa además de reconocer que accionó el sistema eléctrico de frenado para disminuir la velocidad del tren.
El maquinista repitió que no recibió el aviso del sistema de anuncio de señales y frenado automático (ASFA), consistente en una señal acústica corta. Por ello, según su versión, no pudo confirmar por dicho aviso mediante la pulsación por dos veces del botón ASFA, versión que se contradice con los datos de la caja negra del tren.
Prisión
Al acusado se le imputan siete delitos de homicidio imprudente, además de 95 delitos de lesiones también imprudentes, por lo que se enfrenta a una pena de dos años y medio de prisión y cuatro años y medio de inhabilitación profesional. El accidente ferroviario ocurrió sobre las 15.50 horas del 21 de agosto de 2006, cuando el tren procedente de A Coruña-Vigo en dirección a Bilbao-Hendaya, integrado por una locomotora y varios vagones, con 426 viajeros a bordo, descarriló a su entrada en la estación palentina de Villada.