M. FONTÁN - VIGO
Lo que iba a ser un juicio de varias horas se resolvió en una breve vista que apenas duró unos minutos. El vigués de 33 años de edad que apuñaló gravemente a otro de 23 en el transcurso de una trifulca entre dos grupos de jóvenes en la zona de O Calvario aceptó ayer una condena de cinco años de cárcel por un delito de intento de homicidio. El agresor, Fausto V.P., que ya lleva un año en el centro penitenciario de A Lama por estos hechos, se enfrentaba inicialmente a siete años de prisión, pero el fiscal redujo el castigo al aplicarle una atenuante de reparación del daño: el joven consignó antes de la vista los 4.005 euros de indemnización para la víctima por las lesiones y las secuelas que sufrió.
En una sala de vistas en la que estaban presentes una decena de amigos del acusado, éste aprovechó su intervención para mostrar su arrepentimiento. "Quiero pedir perdón por lo que he hecho", declaró ante el tribunal de la Sección Quinta de la Audiencia Provincial de Pontevedra, con sede en Vigo. Fausto se refería así a unos hechos ocurridos hace ahora un año, concretamente la mañana del 2 de noviembre de 2008. Era domingo y, junto a tres jóvenes, desayunaba en una cafetería tras una noche de marcha. Las risas de otro grupo de chicos que estaban sentados en una mesa cercana le molestaron y, tras dirigirse a estos jóvenes, le propinó una bofetada a uno de ellos. Ahí empezó todo, porque los amigos del golpeado se dirigieron a Fausto y lo atacaron, primero en el bar y después en la calle peatonal. Cuando parecía que la pelea había llegado a su fin, el acusado sacó una pequeña navaja y apuñaló al joven Óscar Vázquez en la zona del hígado. En sus primeras declaraciones, Fausto negó ser el autor de esta cuchillada, afirmando incluso que nunca había tenido el arma en su poder. Ayer, sin embargo, reconoció la autoría de la agresión.