AGENCIAS - PALENCIA
El maquinista que conducía el tren que descarriló el Villada (Palencia) en agosto de 2006 y que provocó la muerte de siete personas, cuatro de ellas gallegas, y heridas a otras 95 afirmó ayer que no le avisaron “del cambio de vía” al llegar a la estación de la localidad, durante la primera sesión del juicio por el accidente que se inició ayer en el Juzgado de lo Penal de Palencia. El imputado, que se enfrenta como único acusado a una pena de dos años y medio de prisión por siete delitos de homicidio imprudente y 95 de lesiones, confirmó la versión que ofreció desde el primer momento tras el siniestro.
“La luz era verde y la vía estaba libre”, insistió respecto al exceso de velocidad con el que el convoy hizo el cambio de vía en la estación de Villada y a la que se atribuye el descarrilamiento de varios vagones. En el accidente perdieron la vida un matrimonio de Monforte residente en el País Vasco y una pareja de 22 años, originarios de Toén y Ourense, así como un joven francés también de origen gallego.
También negó el maquinista haber realizado las pulsaciones de reconocimiento de las señales de precaución, tal como recoge la ‘caja negra’, lo que achacó a errores informáticos que “ya se han producido otras veces”. Asimismo, aseguró que “no siempre la indicación de la señalización corresponde a la de la baliza”, e insinuó que la causa del accidente fue técnica: “Alguien debía haber avisado por radio del cambio de vía”.
Velocidad normal
El maquinista, vecino de León, explicó que en el trayecto mantuvo la “velocidad normal”, entre 155 y 160 kilómetros por hora, y que la disminuyó por debajo de los 130 para el paso por la estación. En cierto momento se percató “de que la aguja cambiaba de vía”, momento en el que intentó “una maniobra de frenado urgente” que no logró detener a tiempo el convoy antes del cambio de vía y, por tanto, se produjo el descarrilamiento. “Yo también caí al suelo”, relató. El acusado negó que en el accidente influyera el retraso de veinte minutos del tren, que cubría el trayecto entre A Coruña y Vigo y Bilbao-Hendaya, ni su divorcio, acontecido cuatro meses antes. “Estaba atento y no tuve ninguna distracción”, sentenció.
También declararon los testigos del fiscal, responsables de la investigación y personal de Adif, que avalaron como probable causa el fallo humano. Entre ellos, el jefe del centro de control de León, que reconoció que “no es habitual del cambio de vía en Villada”. La decisión se tomó “por seguridad”, dada la “coincidencia de tres trenes en ese momento”. Explicó que no avisó al maquinista por radio del cambio de vía “por estar prohibido” para evitar malos entendidos. Descartó un fallo del sistema y dijo que si el maquinista no hubiera realizado la pulsación como confirmación de haber percibido la señal luminosa “el tren se hubiera parado sólo”, extremo que puso en duda la defensa.