U. FOCES - VIGO
Un resguardo de renovación del DNI y un carné de biblioteca con su foto bastaron a un joven vigués para desarrollar un "negocio" ilegal a base de la compraventa de terminales de telefonía móvil que ayer le llevó al banquillo de los acusados por un delito de falsificación continuada y otro de estafa.
El sistema era sencillo: daba de alta un contrato en las operadoras con documentación falsificada y la cuenta bancaria de otra persona, y después vendía el teléfono móvil que le entregaban gratis –generalmente de alta gama y valorados en unos 200 euros o 300 euros– en locales de compraventa de objetos usados de Vigo, donde le abonaron hasta 120 euros por alguno. En apenas un mes vendió al menos 15 terminales en el mismo establecimiento, cuyos responsables fueron juzgados con él por un presunto delito de receptación.
El fiscal solicitó para J. M.G., que reconoció los hechos durante la vista oral y aseguró que utilizaba los beneficios en adquirir cocaína, una condena de un año, 9 meses y 5 días de prisión por un delito continuado de falsificación, así como otros 15 meses multa a razón de 3 euros diarios. Le imputa, además, un delito continuado de estafa por lo que solicita otros 6 meses de prisión. Respecto al encargado y un empleado del establecimiento de compraventa, A.G.P. y J.C.M.P., la Fiscalía les acusa de un delito de receptación y solicita para cada uno de ellos un año de cárcel, así como la clausura temporal del comercio durante tres años. Sostiene que debían haberse dado cuenta de que había alguna ilegalidad ante las reiteradas ventas y el hecho de que eran modelos distintos. Las defensas rechazaron la existencia del delito de estafa y por tanto negaron que existiera receptación.