M. FONTÁN - VIGO
Penas de prisión por un accidente laboral mortal en el que supuestamente no se adoptaron las medidas de seguridad necesarias. Dos responsables de una obra de Vigo en la que murió un obrero al caer al vacío desde una altura de 28 metros se sentarán el próximo lunes en el banquillo de los acusados del Juzgado de lo Penal número 2 de la ciudad olívica: el fiscal les imputa un delito contra los derechos de los trabajadores y otro de homicidio imprudente por el siniestro que le costó la vida a un trabajador de 58 años en junio de 2003.
El accidente laboral ocurrió en un edificio en construcción de la calle Fernando Fernández del Riego, en la Plaza Elíptica. Los acusados son M.T.A., de 58 años, que desempeñaba la función de coordinador de seguridad y salud en la obra; y G.G.P., de 36, que era el encargado de la empresa de cantería a cuyas órdenes y supervisión trabajaba el fallecido. En el caso del primero, el ministerio público solicita una condena de tres años y tres meses de cárcel y el pago de una multa de 2.700 euros. Para el segundo acusado, la petición es de dos años y seis meses de prisión, así como la misma multa que el anterior. En concepto de responsabilidad civil, demanda que los procesados y las compañías aseguradoras indemnicen de forma conjunta y solidaria con 84.606 euros a la viuda del operario y con 14.100 euros a sus hijos. La acusación particular, mientras, eleva a siete años la petición de cárcel para los dos imputados. También sube la multa a 7.200 euros.
Seis años
Los hechos ocurrieron hace más de seis años, concretamente la tarde del 11 de junio de 2003. La víctima, Juan P.C., que residía en la parroquia pontevedresa de Campañó, estaba revistiendo con placas de granito la intersección del frente de dos fachadas en un patio de un edificio en construcción.
Desde ese lugar, un noveno piso situado a una altura de 28 metros del suelo, el trabajador se cayó al vacío. Según relata el fiscal en su escrito de acusación, el fallecido "no disponía en ese momento de sistema de protección individual –arnés de seguridad– así como de sistema de protección colectiva o equivalente al carecer de protección mediante barandilla, quedando el hueco trasero completamente desprotegido".
El golpe que recibió el obrero al caer fue mortal, lo que fue certificado por la Policía Local y la ambulancia que se trasladó al lugar. El juez de guardia ordenó el levantamiento del cadáver y el cuerpo del fallecido fue trasladado al Hospital Nicolás Peña, donde se le realizó la autopsia. La víctima de este accidente laboral trabajaba para una empresa de cantería que había sido subcontratada para la realización de trabajos en el edificio donde ocurrió el fatal siniestro, que conmocionó al resto de los trabajadores y a los viandantes que en ese momento pasaban por la zona, una de las más concurridas de Vigo.