S. LÓPEZ - OURENSE
Abatidos por el dolor y la tristeza, Cesáreo y Ramona, los padres de Laura Alonso, la joven asesinada en la localidad ourensana de Toén, acudieron ayer al homenaje que se rindió a su hija en el colegio del municipio donde había estudiado.
No tienen fuerzas para hablar con los medios de comunicación, pero para trasmitir su opinión y lo que sienten, ahí está cada día Manuel Olleros, tío abuelo de la joven, que ya desde el día que apareció el cadáver de la joven actúa como portavoz familiar. "Los padres de Laura no quieren venganza contra Javier Cruz, pero, exigen justicia, porque es lo que tiene que haber", manifestó.
Insistió en que "nunca hubo sentimiento de venganza por su parte, ni por la del resto de la familia, pero sí muchísima rabia e impotencia. Es algo normal, porque somos humanos y tenemos reacciones propias, no sólo de humanos, sino de la animalidad que llevamos dentro, que en ocasiones, no podemos evitar que aflore".
En este sentido, el portavoz familiar manifestó "esperamos que se haga justicia, pero no me cansaré de repetir que hay que cambiar las leyes". De este modo, puso como ejemplo la frase gallega "el miedo guarda la viña y es verdad. Ni tanto ni tampoco; ni lo que había antes ni lo que hay ahora", concluyó Manuel Olleros.