U.F. - VIGO
Un atraco inusitado. Un ivarón asaltó a punta de navaja al empleado de una gasolinera en Vigo para cargar el teléfono móvil y le entregó las vueltas tras realizar el gasto en la tienda de la misma estación de servicio. La Policía Nacional localizó al atracador poco después en las inmediaciones de la gasolinera, cuando se huía por un camino en un campo de maíz.
Un individuo de 46 años, e identificado como J.M.R., fue detenido por efectivos de la Comisaría de Vigo como presunto autor de un robo con intimidación perpetrado en una gasolinera de la avenida del Aeropuerto el jueves por la tarde.
Uno de los empleados que se encargaba del suministro de combustible a los vehículos, relató que el hombre se le acercó mientras estaba en la zona externa de la estación de servicio y, al ponerse a su altura, exhibió una navaja de forma intimidatoria al mismo tiempo que le decía: ¡Esto es un atraco. Dame todo el dinero que tengas!
Mientras le amenazaba con el arma blanca, el atracador introdujo su mano en la riñonera del empleado y sustrajo dos billetes de diez euros. A continuación se dirigió a la tienda de la propia estación de servicio y exigió que le recargaran su teléfono móvil con 5 euros, entregando uno de los billetes que acababa de robar.
Cuando la empleada le daba la vuelta del cambio, le dijo que se lo entregara al empleado que acaba de atracar, y huyó corriendo de allí.
Una vez que los afectados alertaron a la Policía Nacional de lo ocurrido, varias patrullas se desplazaron al lugar de los hechos y los agentes establecieron un operativo para localizar al ladrón. En las inmediaciones de la gasolinera, por un camino entre campos de maíz, descubrieron a una persona que se correspondía con la descripción facilitada por los empleados asaltados.
Cuando los policías le pararon para proceder a su identificación, J.M.R. se confesó autor del robo. En las inmediaciones de donde estaban, oculta entre el maíz, se halló la navaja supuestamente utilizada para intimidar al trabajador de la gasolinera.
Una vez detenido fue trasladado a las dependencias de la Comisaría de Vigo, donde se comprobó que le constaban otras cinco detenciones anteriores. Pasó la noche en los calabozos policiales a la espera de ser puesto a disposición del juzgado de guardia en Vigo.