SOFÍA LÓPEZ - OURENSE
En menos de 24 horas ya hay un detenido. La Guardia Civil arrestó ayer a las dos de la tarde a Javier Cruz González, ex novio de Laura Alonso, como presunto responsable de la muerte de la joven desaparecida en la localidad ourensana de Toén el pasado domingo y cuyo cadáver fue encontrado el sábado en las inmediaciones del campo de fútbol de la localidad tras seis días de intensa búsqueda.
Según ha podido saber FARO, el joven, de 32 años, que reside en Toén con sus padres, fue arrestado en una vivienda de A Valenzá, en la que posiblemente se escondía ayudado por algún amigo. La Guardia Civil acudió a su domicilio de Toén para detenerle la noche del viernes. Allí encontraron su coche, pero Javier Cruz no estaba en la casa. Los agentes se llevaron su vehículo para examinarlo y tras varias indagaciones, dieron con él en A Valenzá.
Varios testigos alertaron de la presencia del presunto autor de los hechos en esta localidad del municipio de Barbadás, ya que le habían visto por varias terrazas de bares de la zona el viernes por la tarde. Esa noche, ya no durmió en su casa de Toén.
Tras su detención fue trasladado a la Comandancia de la Guardia Civil de Ourense, en el barrio de Santa Mariña, donde los agentes hablaron con él durante varias horas. Javier Cruz habría negado los hechos que se le imputan en reiteradas ocasiones. Mantuvo constantemente su coartada, alegando que el pasado domingo 23 de agosto, fecha en la que desapareció Laura, llegó de la playa a su casa de Toén a las once de la noche, y no volvió a salir de la vivienda para nada.
En su conversación en la comandancia, mantuvo una actitud chulesca y pasota, y aseguró desconocer lo que había ocurrido, no mostrando ni el más mínimo interés por el trágico desenlace de la joven. En ningún momento se derrumbó y permanecerá en los calabozos del cuartel hasta que el juez de guardia le cite a declarar.
Los guardias civiles que acudieron a su domicilio habrían registrado la vivienda en busca de todo aquello que pudiera servir para la investigación, que continúa abierta. Horas después, las persianas de la casa estaban prácticamente bajadas y al parecer, los padres de Javier Cruz abandonaron el domicilio familiar para evitar incidentes.
También fue la propia Guardia Civil la que comunicó a Cesáreo y Ramona, los padres de Laura Alonso, la detención del ex novio de su hija en la vivienda familiar. La investigación continúa y se va cerrando. Una de la hipótesis que se baraja es que el presunto autor de la muerte de Laura, pudiera haberla matado, tal vez accidentalmente, debido a un golpe. Entonces pudo decidir esconder su cuerpo entre los matorrales, en un lugar de fácil acceso en vehículo, pero apartado del núcleo urbano, tratándose de una zona de monte muy boscosa. El paso siguiente pudiera ser ubicar el móvil de Laura Alonso a unos 3 kilómetros del cadáver, y la chaqueta que llevaba la noche que desapareció a otros tantos, para desviar la atención de la intensa búsqueda realizada.