S. LÓPEZ - OURENSE
La búsqueda de Laura Alonso, la joven de la localidad ourensana de Toén de 19 años desaparecida desde el pasado domingo, no ha dado resultados casi una semana después de que se pusiera en marcha el operativo de rastreo, que ayer integraron un centenar de personas entre efectivos de seguridad y emergencias, familiares, amigos y vecinos, algunos de ellos llegados de otros municipios.
Pero los esfuerzos por dar con el paradero de la joven no cesan a pesar de que pasan los días y el cansancio de todos los que la buscan día y noche es palpable. Por este motivo, Javier Martín, teniente de la Guardia Civil encargado de la operación, anunciaba ayer la ampliación de la zona de rastreo.
El operativo "peinó" los alrededores del centro escolar de Toén, la zona del tanatorio y la parroquia de Moreiras, un total de cuatro kilómetros cuadrados. "Eso no quiere decir que hayan quedado descartados los tramos que se han recorrido estos días, porque volveremos a incidir sobre ellos, por si quedan pruebas que no hayamos percibido". Sin embargo, dijo, "de momento no hemos encontrado nada significativo, y nos empezamos a centrar ya en otros escenarios".
Entre las zonas de trabajo de ayer, se encuentran unos cinco pozos y alcantarillados, que el grupo de buceo de la Guardia Civil de A Coruña rastreó durante la tarde. "Se han metido dentro del agua y comprobado los fondos, pero no han encontrado nada". Según las previsiones, volverán a Toén el lunes.
Javier Martín insistía en que a pesar de las dificultades de la orografía del municipio de Toén (arroyos, matorrales, zonas boscosas y de difícil acceso), "no estamos buscando al azar ni a ciegas, sino en lugares en los que puede haber algo de interés para la investigación".
Martín destacó la importancia de los vecinos en el operativo de búsqueda. "Reconozco que es un riesgo, porque se puede pisar o destruir sin querer alguna prueba que ayude a la investigación, pero está claro que ellos conocen mejor que nadie el terreno que recorremos cada día, y son de gran ayuda".
Ayer fueron hallados varios discos compactos en las inmediaciones del colegio de Toén, que también fueron recogidos para examinar.
La chaqueta negra hallada en la carretera de Moreiro y que resultó ser la que vestía Laura Alonso la noche que desapareció, fue lavada por la mujer que la encontró, que tenía intención de quedársela, y que después entregó a la Guardia Civil cuando se enteró de lo sucedido. A pesar de ello, la Policía Judicial analiza la prenda y los perros adiestrados para encontrar a personas desaparecidas, contaban con la ayuda de una camiseta propiedad de la joven, que aportaron sus familiares.
Helicópteros sobrevolaron la zona y las lanchas recorrieron el río pero de momento, la búsqueda continúa sin resultados.