U. FOCES - VIGO
Prisión provisional sin fianza. La titular del Juzgado de Instrucción número 8 de Vigo, que se encontraba ayer de guardia, ordenó el ingreso en la cárcel de A Lama de J.F.L., de 30 años de edad y natural de León, el único detenido de los tres presuntos atracadores a mano armada de un hostelero en Vigo, que denunció el robo de 6.100 euros en el interior de un garaje de la calle Santodomigo el miércoles.
La juez imputa al leonés, integrante del clan merchero de Los Barata según las fuerzas de seguridad –al que también pertenecían los acusados del tiroteo del Míster España vigués Borja Alonso–, un presunto delito de robo con violencia y otro de detención ilegal, pues en su huida del garaje secuestró pistola en mano un coche y obligó a su conductor –un joven de 20 años vecino de O Rosal– a llevarlo hacia Porriño. La fuga se frustró cuando la Policía nacional interceptó el Opel Astra en la Avenida de Madrid.
El detenido, como ya había hecho en las dependencias policiales durante las 48 horas que permaneció a la espera de pasar a disposición judicial, se negó a declarar en el juzgado, acogiéndose a su derecho legal de guardar silencio. Su comparecencia fue rápida, y apenas unos minutos después la juez, a petición de la fiscal, ordenaba su ingreso en prisión sin posibilidad de salir bajo fianza.
La decisión judicial provocó algunas lágrimas entre las familiares del detenido que desde primeras horas de la mañana aguardaban la resolución en las dependencias judiciales.
Mientras prosigue a nivel nacional la búsqueda de otros dos integrantes del clan de Los Barata que habrían participado en el asalto al hostelero en Vigo y que lograron eludir el cerco policial llevándose el botín, efectivos de la Policía Nacional realizaban ayer un nuevo rastreo en la zona donde se supone que J.F.L. arrojó el arma con el que amenazó primero al hostelero y después al joven conductor.
Algunos testigos de la fuga señalaron que mientras el Opel Astra era perseguido por la Policía, antes de que el vehículo quedara acorralado en la avenida de Madrid, el detenido tiró diversos objetos por la ventanilla, si bien hasta la fecha no se ha localizado ninguno.
En los próximos días pasarán por el juzgado vigués diversos testigos de lo ocurrido en la calle Santodomingo. Entre ellos se encuentran comerciantes de la zona y trabajadores que observaron lo ocurrido y prestaron auxilio al hostelero que salió gritando: "Llamar a la Policía, me han robado", poco antes de emprender la persecución de los tres hombres hombre a los que identificó en comisaría como los que le asaltaron con un revólver y un cuchillo de grandes dimensiones. La víctima del asalto también será interrogada en sede judicial, al igual que el joven conductor de O Rosal secuestrado a punta de pistola.