U. FOCES - VIGO
El peligroso clan leonés de Los Barata, especializado en robos a pequeños traficantes, está tras el asalto a un hostelero de Vigo en un garaje de la calle Santodomingo el pasado miércoles a primera hora de la mañana. Se trata del mismo grupo de mercheros originario de Ponferrada al que pertenecen los dos acusados del tiroteo que dejó herido al ex Míster España vigués Borja Alonso en abril de 2008, y al que también pertenece el detenido por la muerte de un vecino de Arteixo que recibió un disparo en su casa el pasado mes de mayo. Las fuerzas de seguridad sostienen que la forma de actuar de la banda es siempre similar: Escogen a traficantes de pequeña escala para robarles, contactan con ellos, conciertan un encuentro y, si la situación se pone difícil, no dudan en utilizar las armas.
La Policía Nacional busca ahora a dos de los tres presuntos atracadores del hostelero vigués, que habrían huido con los 6.100 euros del botín, ya que el tercero fue interceptado y detenido en un coche a cuyo conductor secuestró a punta de pistola para darse a la fuga.
Así, J.F.L., natural y vecino de León y de 30 años de edad, permanece en dependencias policiales a la espera de pasar a disposición judicial. Se le imputa un presunto robo con violencia (sus dos víctimas lo reconocieron como la persona que les encañonó con el arma, al parecer un pequeño revólver que ayer buscaba la Policía), además de la detención ilegal del conductor del vehículo en que intentó huir y que protagonizó una arriesgada persecución policial.
Sus dos compinches fueron identificados en comisaría por el hostelero, quien asegura que huyeron en un Ford Focus azul claro, el mismo que utilizaron en un viaje anterior a Vigo, hace unos meses, cuando un amigo suyo le presentó al único detenido por el robo: "Entonces me dijeron que venían de León a buscar gente para una orquesta"
La Policía mantiene abiertas todas las hipótesis sobre lo ocurrido. Desde el atraco a mano armada que denunció la víctima, quien aseguró que le habían robado 6.100 euros y que después pretendían matarle, momento en el que huyó, a una posible simulación de delito, o un ajuste de cuentas.
El hostelero niega una simulación de robo: "¡Cuando consiguieron que les diera el dinero, uno ordenó a los otros dos que me matara. Les dijo que me ataran y me dieran dos puñaladas o un tiro!". Rechaza también cualquier relación con sus asaltantes. Teme que un amigo suyo hiciera negocios con Los Barata y les dijera que él tenía el dinero. Ese amigo y otra docena de personas ya han sido interrogados. Las contradicciones en las declaraciones complican el esclarecimiento del móvil del rocambolesco atraco.