U.F. - VIGO
Noemí Parada intenta recuperarse en su casa de Redondela del accidente. Sabe que tardará algún tiempo, pero afortunadamente salvó la vida y su estado no reviste gravedad.
–¿Cómo se encuentra?
–Me duele mucho la espalda y las cervicales, tengo muchas mazaduras y las rodillas destrozadas... ¡Pero he vuelto a nacer!
–¿Cómo fue el accidente?
–Vi las luces de otro coche enfrente y me dije, ¡no puede ser, veo mal! pero en unos segundos lo tenía encima. Yo circulaba por el carril de la izquierda y pegué un volantazo a la derecha para esquivarlo, pero el no intentó esquivarme en ningún momento y chocamos casi de frente. Cerré los ojos y después mi coche estaba al lado de las vallas, pero dio varias vueltas y acabó estrellándose contra el guardarrail. Es terrible que tu vayas con precaución y ...la muerte, nunca sabes.
– ¿Salió por su propio pie del vehículo?
–No podía quedarme dentro. Las puertas de delante no se abrían y salté al asiento de atrás, perdí los zapatos y dejé todo tirado dentro del coche, hasta el teléfono móvil. Unos señores que viajaban en dos coches detrás del mío fueron los primeros en socorrerme. Me prestaron un teléfono y avisé a mi novio. Enseguida llegó la Guardia Civil de tráfico y después la ambulancia y me trasladaron al Hospital Xeral.
–¿Era consciente de que el conductor que chocó contra usted falleció en el acto por el impacto?
– A mí no me dejaron acercarme a su vehículo, pero yo no veía salir a nadie del otro coche y oí que algunos comentaban que había fallecido. Me quedé fatal y muy impresionada. No tengo ningún dato sobre él. Sólo me dijeron los de Atestados que habrá un juicio porque es un accidente de tráfico con un muerto.