AGENCIAS - ROMA
La Policía italiana detuvo ayer al fugitivo Giuseppe Bastone, de 28 años, uno de los jefes mafiosos que actuaba de intermediario en el tráfico de droga entre España e Italia para el clan camorrista de los Scissionisti y con contactos directos con sudamérica, según informaron fuentes policiales. Bastone, sobre el que pesaba una orden de búsqueda y captura tanto en Italia como en España, fue hallado por los Carabinieri en el interior de un búnker situado bajo un edificio en el barrio de Scampia, en la periferia de Nápoles.
El joven camorrista se escondía en un búnker al que se accedía a través de una entrada secreta situada bajo una escalera y disponía de un túnel de unos 200 metros con salida a un descampado para poder huir.
El clan de los Scissionisti surgió hace algunos años a raíz de la escisión (de ahí su nombre) que se produjo en el interior del clan Di Lauro y que dio pie a una cruenta guerra de mafia. A los Scissionisti también se les conoce por el nombre de Spagnoli (los españoles), dado que muchos de ellos se habían trasladado a vivir a nuestro país.
Tras conocer la detención de Bastone, que era considerado uno de los 100 fugitivos más peligrosos de Italia, el ministro de Defensa de Italia, Ignazio La Russa, expresó su "satisfacción" y felicitó a la Policía por esta "enésima prueba de grande profesionalidad". Los investigadores creen que Bastone pasó los últimos meses en el búnker, en una habitáculo de tres por tres metros en el que había un mini-frigorífico, una televisión y un lector de DVD.