A.M. - CAMBADOS
La juez Eva Armesto tomó ayer declaración a algunos de los presuntos líderes de la banda de narcotraficantes desarticulada la semana pasada por la Guardia Civil. Fue una jornada larguísima, que comenzó poco después de las 9 horas, y que todavía continuaba a las once y media de la noche.
Pasaron por el juzgado de Cambados un total de cinco detenidos, entre los que se encontraban el matrimonio de madrileños que se alojaba en un hotel de O Grove y en cuyo coche los investigadores encontraron unos nueve kilos de cocaína; al menos un arousano; y un gallego detenido en Valencia.
La intención de la juez responsable de esta investigación era la de decidir a última hora, y tras escuchar todas las declaraciones, la puesta en libertad o el ingreso en prisión de los cinco arrestados. Por ese motivo, pasadas las once de la noche todavía no había trascendido el contenido de los autos judiciales.
Sin embargo, diversas fuentes apuntaron que lo más probable era que la juez enviase a la cárcel a por lo menos tres de los cinco detenidos. Según otras fuentes, los indicios recabados en el transcurso de las declaraciones hacían presagiar que todos los arrestados de ayer acabarían pasando la noche en la prisión pontevedresa de A Lama.
La operación se puso en marcha la pasada semana, después de ocho meses de investigación de la Guardia Civil y de la titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 3 de Cambados, Eva Armesto.
En el transcurso de la misma fueron detenidas una decena de personas, entre las cuales hay cuatro vecinos de Moaña, en la comarca de O Morrazo; varios arousanos, entre ellos un cambadés y un residente en Vilagarcía; y tres madrileños, dos de los cuales son la pareja que estaba hospedada en el hotel de A Toxa con dos hijos cuando fueron sorprendidos por el registro de los agentes de la Guardia Civil.
La instrucción permitió también la incautación de una elevada suma de dinero, de los nueve kilos de cocaína –cuyo valor en el mercado negro podría rondar los 800.000 euros– e incluso de vehículos de alta gama.
Supuestamente, esta banda está formada por un grupo de personas residentes en Galicia y Madrid, y con contactos en la zona del Levante –se practicaron arrestos en la Comunidad Valenciana, aunque algunos detenidos eran gallegos– que comerciarían con la cocaína entre estas zonas. De hecho, parece ser que la banda introducía la droga en Galicia procedente de Madrid, rompiendo la tónica habitual de años pasados, cuando las bandas de la comunidad gallega exportaban la cocaína que previamente habían conseguido meter en la península Ibérica a través de Galicia o Portugal.
La juez decretó el secreto de sumario, por lo que están trascendiendo pocos datos. En cualquier caso, parece ser que con los interrogatorios de ayer se cierra una primera fase de la investigación policial y judicial.
Todo apunta a que ayer además se hizo un nuevo registro, porque a eso de las 21 horas una dotación de la Guardia Civil y una funcionaria judicial abandonaron los juzgados en compañía de uno de los arrestados.