A. MARTÍNEZ - AROUSA
Al menos diez personas detenidas, nueve kilos de cocaína incautada, varios vehículos de lujo intervenidos y 300.000 euros en metálico decomisados, es el balance provisional de una nueva operación antidroga desarrollada por la Guardia Civil en Arousa y O Morrazo en las últimas horas.
La operación sigue abierta y el número de detenciones previstas podría superar la quincena. Entre los arrestados figuran seis gallegos –vecinos de Cambados, Arousa y O Morrazo–, dos valencianos y un matrimonio madrileño.
La pareja estaba alojada con sus dos hijos en un hotel de lujo de la isla de A Toxa (O Grove), y en el interior de su vehículo la Guardia Civil se habría incautado de casi 9 kilos de cocaína. Al parecer, cuando los agentes los detuvieron, con gran sigilo, la mujer jugaba con uno de los niños en la piscina. Su habitación fue registrada –incluida una caja fuerte de seguridad– y finalmente se hallaron los 9 kilos de cocaína en el interior del coche en el que habían viajado.
Otro de los registros de esta operación se desarrolló en el llamado Camiño da Grenla, a las afueras del casco urbano de Cambados. En esa zona vive un vecino de esta localidad, de 33 años, que responde a las iniciales de F.F.B. y al sobrenombre de "Fachico". El miércoles una dotación de la Guardia Civil accedió al interior de su lujosa propiedad para llevar a cabo un exhaustivo registro del que no han trascendido detalles.
Además de en O Salnés, las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado han llevado a cabo arrestos o practicado registros en otras comarcas y localidades gallegas, como en O Morrazo y Pontevedra. Así, en Moaña fueron apresados por lo menos dos individuos. Uno de ellos cuenta con antecedentes policiales por presuntos delitos contra la salud pública: Hace unos años fue arrestado en relación con el tráfico de drogas alucinógenas, y en 2008 también cayó en otras redada antidroga.
La investigación, coordinada por la titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 3 de Cambados, Eva Armesto, comenzó hace más de seis meses y se ha decretado el secreto de sumario. Se da la circunstancia de que la jueza se encontraba disfrutando de sus vacaciones de verano, pero las interrumpió para dirigir personalmente los interrogatorios.
Las detenciones y los registros se practicaron el miércoles y el jueves, y se sucedieron de forma minuciosa hasta bien entrada la madrugada. Ni los zapatos de los detenidos escaparon al análisis de los agentes.