M. PARDO/AGENCIAS - CORISTANCO
Ubaldina Pazos falleció sobre las dos del mediodía de ayer en su domicilio de Piñeiro, en la parroquia de Ferreira de la localidad coruñesa de Coristanco. Su marido la mató de un fuerte golpe en el pecho, como él mismo reconoció después de haberse entregado en A Coruña, hasta donde viajó en taxi.
El alcalde de Coristanco, Antonio Pensado, se mostró ayer sorprendido por la noticia, ya que conocía a la pareja. Según el regidor, mantenían una buena relación, aunque algunos vecinos afirmaron tras conocer la noticia que las discusiones eran frecuentes.
Ubaldina Pazos, de 70 años de edad falleció ayer en su domicilio después de que su marido le propinara un fuerte golpe en el pecho, según confirmaron fuentes de la Guardia Civil. Se convierte así en la cuarta víctima mortal de violencia machista en Galicia en lo que va de año.
El agresor, de 76 años de edad e identificado con las iniciales R.I.G., mató a su mujer durante una fuerte discusión en el domicilio conyugal, situado en el lugar de Piñeiro, en la parroquia de Ferreira.
Tras cometer el crimen, el presunto homicida solicitó los servicios de un taxista, al que habría comentado lo ocurrido, que lo trasladó hasta la ciudad de a A Coruña para entregarse voluntariamente a la Policía Nacional.
Ya en la capital coruñesa, el agresor vio a una patrulla del 091 de la Policía Nacional, paró a los agentes y les comunicó lo ocurrido. Entonces fue trasladado a las dependencias de la Guardia Civil en el cuartel de Lonzas, donde ayer por la tarde prestaba declaración.
Objeto contundente
El primer examen médico realizado al cadáver señaló que la mujer había fallecido alrededor de las dos del mediodía a causa del golpe, al parecer propinado con un objeto contundente, aunque el resultado definitivo no se conocerá hasta que se le practique la autopsia por los médicos del Instituto de Medicina Legal de Galicia (Imelga) en el Complejo Hospitalario Universitario A Coruña.
Efectivos de la Guardia Civil se desplazaron al domicilio del matrimonio en cuanto tuvieron constancia de lo ocurrido para recoger pruebas, en el marco de la investigación abierta para aclarar lo ocurrido. La vivienda quedó precintada.
Pesar
La muerte de la mujer causó gran consternación en el municipio de Coristanco, donde la familia es muy conocida, y la noticia causó sorpresa entre los habitantes del lugar donde residía el matrimonio.
Según una vecina de la zona, la pareja tenía tres hijos ya mayores. Los dos varones residían en viviendas cercanas a las de sus padres, mientras que la única achica se marchó del pueblo hace años. Estas fuentes indicaron que la fallecida, conocida como Dina, crió también a dos de sus nietos.
El alcalde de Coristanco, Antonio Pensado, mostró su sorpresa y pesar por el crimen en cuanto se enteró. El regidor mantenía una buena relación con la pareja de septuagenarios que, en su opinión, no tenía ningún problema.
Según Pensado, la fallecida era una mujer muy conocida en la zona a la que todo el mundo apreciaba. Se trata de una familia humilde cuya principal fuente de ingresos era la ganadería y la agricultura.
La buena relación de la pareja no era tan evidente para todos sus conocidos. Según algunos vecinos, el presunto homicida y su víctima vivieron separados durante muchos años debido al carácter de R.I.G. En este sentido apuntaban que hacía apenas un año que habían vuelto a convivir.
El presunto homicida permanecía anoche en los calabozos del cuartel de la Guardia Civil de A Coruña, desde donde pasará a disposición judicial en las próximas horas.