REDACCIÓN - VIGO
La Guardia Civil investiga si los 300 kilos de cocaína hallados esta semana en un contenedor que llegó al puerto de Marín procedente de Ecuador están relacionados con la red supuestamente liderada por el abogado vigués César Pérez Martínez, que fue desarticulada el pasado mes de julio en una operación en la que también fueron arrestados tres agentes de la Benemérita, entre ellos el que ocupaba entonces la jefatura del destacamento fiscal de este cuerpo en las instalaciones portuarias marinenses, José Antonio Rodríguez Conde. Los investigadores no descartan este vínculo por las características del alijo, ya que venía camuflado de forma especialmente elaborada, y porque nadie acudió a retirarlo, lo que propició que fuese descubierto.
La droga fue hallada en un control rutinario que se llevó a cabo el pasado miércoles en el Puesto de Inspección Fronteriza (PIF) de Marín. Los agentes de la Guardia Civil y de Aduanas inspeccionaron un contenedor que venía del puerto ecuatoriano de Manta, transportado por una naviera chilena, y se encontraron con una sorpresa entre los lomos de atún congelados que se transportaban como mercancía legal. La cocaína venía también congelada y en envoltorios especiales de amianto totalmente pegada a los palés, simulando ser el final de las cajas donde se guardaba el atún.
Sofisticado
Un sofisticado método que hace sospechar a los agentes que no era la primera vez que se realizaban envíos de estas características a Marín. Además, el hecho de que nadie recogiese la droga provoca que no se descarte que este alijo esté relacionado con la red que se atribuye al letrado de Vigo, que cayó hace apenas tres semanas tras la incautación de 815 kilos de cocaína ocultos en cajas de gambas congeladas: en aquella ocasión el estupefaciente también partió de Ecuador y llegó al puerto de Marín antes de ser descubierto en el polígono industrial coruñés de Pocomaco. Lo que en principio parece descartarse es que el alijo hallado esta semana tenga relación con el conocido como “gancho ciego”, ya que en estos casos la droga suele camuflarse en mochilas o cajas que están sueltas en el contenedor entre el resto de la mercancía.
Las investigaciones sobre estos 300 kilos de cocaína continuarán durante los próximos días. Las diligencias realizadas por los agentes del Instituto Armado y de Vigilancia Aduanera ya se encuentran en manos del juez de Marín que se hará cargo del caso. Entre los datos que han trascendido por el momento se encuentra también que los lomos de atún congelados que iban en el contenedor estaban destinados a una empresa conservera de O Grove. En cuanto al coste de la droga aprehendida en este operativo, se calcula que la sustancia podría alcanzar un valor en el mercado superior a los diez millones de euros.
La entrada de droga por los puertos de Vigo y de Marín es una problemática que preocupa a la Fiscalía Provincial de Pontevedra, que en sus últimas memorias viene advirtiendo del aumento del uso de contenedores para introducir alijos y de la dificultad para investigar este tipo de casos.