AGENCIAS - RONDA/PARÍS
La historia se repite. Si el martes un vecino de Cartagena mató a su mujer con un arma de caza y después se suicidó, horas después se vivía un suceso similar en la localidad malagueña de Ronda. Allí, un hombre de 56 años acabó con la vida de su esposa, de 52, al dispararle con una escopeta en la vivienda familiar. Posteriormente, se quitó la vida.
Los hechos ocurrieron en una vivienda de la avenida de Málaga de Ronda. Un familiar del matrimonio alertó a la Policía de que nadie contestaba a las reiteradas llamadas que estaba realizando en el domicilio. La Policía Local, tras entrar por la ventana, encontró los cuerpos de la pareja en la casa.
El de Ronda no fue el único caso de violencia doméstica. La Policía de Gijón detuvo a un vecino de 49 años como presunto autor del homicidio de su novia. El cadáver apareció en un sótano de un edificio de París, catorce días después de la denuncia de su desaparición, en el interior de una maleta, en posición fetal y en avanzado estado de descomposición. El cuerpo llevaba un mes y medio dentro de la maleta. El forense que se ocupó del caso constató la existencia de un traumatismo cerebral, aunque concluyó que la muerte se produjo por asfixia.