REDACCIÓN - VIGO
Un terrible relato. Germana Artiel, la madre de la niña de 13 años que la madrugada del pasado sábado fue violada en la playa de Isla Cristina (Huelva) presuntamente por un grupo de siete menores, pidió justicia para su hija y aseguró que los presuntos autores de la agresión que sufrió su pequeña “la amenazaron en todo momento”. Las declaraciones de esta destrozada mujer se producían el mismo día en el que la juez del caso continuaba tomando declaración a los supuestos agresores: después del internamiento en un centro decretado el domingo para dos menores, ayer aplicó la misma medida a otros dos y libertad vigilada para un quinto. Los dos que no llegan a los 14 años volvieron a sus casas.
La madre de la niña contaba ayer su dolorosa experiencia. En declaraciones a los periodistas, Artiel explicó que le costó mucho que su hija le explicara a ella y a su hermana lo sucedido. “Cuando llegó a casa notamos que le pasaba algo raro –venía con la ropa rajada y con moratones en los brazos–pero no decía nada, estaba como ida; la amenazaron con hacerle algo si contaba lo que pasó”, contó la mujer, que aseguró que la familia está siempre “muy pendiente de ella porque es muy extrovertida”.
“Ese día fue a la feria con su hermana de 20 años y ya en casa vinieron varias amigas a buscarla para volver. Yo no quería que fuera, pero me dijeron que la traerían a casa no más tarde de las doce de la noche”, narró Artiel.
Camino
Fue de vuelta a la vivienda, continuó, cuando las niñas se encontraron a dos de los jóvenes, a los que al parecer conocían, y las amigas la dejaron a medio camino de casa. Justo entonces, cuando iba acompañada por los dos chicos, “salió el resto que se encontraba escondido y la arrastraron y la llevaron a la playa, donde hicieron con ella todo lo que quisieron y después la soltaron, amenazándola en todo momento”. Esto hace pensar a la madre de la pequeña que “lo tenían todo pensado”, y quiso dejar claro que su hija “no consintió en ningún momento, como se está diciendo por ahí”. “Tiene 13 años y además le partieron la ropa y llegó con los brazos lleno de moratones de intentar escapar; no entiendo cómo puede haber gente tan inhumana”, afirmó.
Tras explicar que desde que sucedieron los hechos la niña “está como ida”, pidió a las madres de los presuntos autores que se pongan en su lugar. “A mí me han destrozado la vida pero a ella también”, contó. También habló el padrastro de la niña, que fue a buscarla cuando vieron que a las cinco de la madrugada no estaba en casa. Este hombre exige que los menores de 14 años, que no tienen responsabilidad penal, ingresen “en un reformatorio”.