REDACCIÓN - PONTEVEDRA
No hubo daños personales destacados, pero sí unas notables consecuencias para el tráfico que durante la mañana de ayer circulaba entre Pontevedra y Vigo por la N-550. Cinco vehículos resultaron implicados en un aparatoso accidente ocurrido a las ocho de la mañana en Paredes, en el municipio de Vilaboa. Los vehículos (uno de ellos volcó) quedaron atravesados en la vía, lo que en un primer momento obligó a cortar los dos carriles de circulación.
Al lugar acudieron Protección Civil y tres patrullas de la Guardia Civil con el fin de tratar de restablecer la circulación lo antes posible. Mientras tanto, comenzaban a formarse grandes colas en ambos sentidos. Poco después, fue posible despejar uno de los carriles para que los coches pudieran transitar alternativamente hacia Pontevedra y Pontesampaio, pero las retenciones se prolongaron hasta las diez de la mañana, hora en la que el vial quedó de nuevo despejado. En el siniestro se vieron implicados una furgoneta, un pequeño camión y tres turismos. No hubo heridos.