PATRICIA TORRES - OURENSE
El Ministerio Fiscal solicita para Carlos P.D., de 41 años de edad, 15 años de prisión por un delito continuado de agresión sexual contra una mujer de la misma edad que sufre una discapacidad del 96% y que mendigaba en Ourense en el momento en el que ocurrieron los hechos, en septiembre de 2006. El acusado, en el caso de ser condenado, deberá de indemnizar a la mujer con 18.000 euros.
Durante la vista que se celebró ayer en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Ourense, el imputado, que ya fue condenado por otra violación a una menor, negó los hechos e indicó que la víctima "me dijo que mi amigo Galiña había abusado de ella", echándole de esta manera la culpa a una tercera persona.
Así, la propia víctima, que se encuentra en estos momentos en fase terminal de una enfermedad, declaró en el juicio por videoconferencia al hallarse en un albergue en Figueras en la provincia de Girona.
Muy emocionada, relató a petición de la Fiscalía todo lo ocurrido. Así, indicó que ella se encontraba en un bar de la ciudad mirando para la tele, porque estaba esperando por su compañero de piso, y "entonces me levanté y le dije que iba a coger unos bocadillos al lado".
"Cuando venía", añade, "un hombre alto me interceptó y me dijo que tenía que ir con él a buscar unos papeles de mi amigo, que si no los quemaba". Ante esto, ella se opuso, pero él la presionó y se marcharon los dos juntos.
Según la víctima, "en el camino nos encontramos con otro más pequeño que nos acompañó hasta al piso, pero al llegar al portal, el alto –en alusión al acusado–, le quitó las llaves de la mano, ante lo que el otro dijo yo no quiero saber nada de esto, por lo que me asusté y le dije yo también me voy, pero no me dejó; me dijo que tenía que hablar conmigo".
A continuación, y una vez dentro de la vivienda, "allí empezó mi calvario", afirmó ayer la víctima. "Me violó anal, bucal y vaginalmente y me puso una bolsa de plástico en la cabeza diciéndome que se iba a pensar cómo me iba a matar, y así pegándome una paliza me tuvo hasta las siete de la mañana".
Al final la mujer logró escapar, pero no denunció hasta dos días después porque no sabía la identidad de estas dos personas. De todas maneras, uno de los testigos precisó que el imputado se refirió ese mismo día a la víctima diciendo que había mantenido relaciones sexuales.
El abogado de la defensa pide la libre absolución de su cliente al entender que "no había hematomas de la presunta paliza y no se hallaron restos orgánicos del acusado en el cuerpo de la mujer".