AGENCIAS/REDACCIÓN - ELCHE/VIGO
Un escalofriante episodio de violencia doméstica ha dejado consternada a la población de Elche (Alicante), donde se halló el cadáver de una mujer española de 35 años, María Paz M.G., descuartizada y cuyos miembros fueron repartidos en cuatro contenedores de basura.
Varias personas que buscaban chatarra descubrieron el cuerpo en bolsas y dieron la voz de alarma la tarde del domingo. Su pareja sentimental, un español de 49 años con antecedentes policiales fue detenido por la noche en las inmediaciones de la casa de la víctima y llevado a comisaría ante las "incoherencias" de su testimonio. Confesó ayer durante el interrogatorio policial haberla matado. Incluso señaló a los agentes otros contenedores en los que había dejado restos de su novia.
La víctima había denunciado a sus dos parejas anteriores, pero no al asesino confeso, con el que convivía. El hombre pasará a disposición judicial durante las próximas horas y el juzgado de Violencia sobre la Mujer de Ex será el que asuma la investigación.
La aparición del cuerpo movilizó el domingo a varias patrullas de la Policía Nacional y a la jueza de guardia, que decretó el secreto de sumario y ordenó la retirada de los contenedores. A las seis de la tarde, un camión de Urbaser –empresa concesionaria de la basura– retiraba el que contenía la mayor parte del cuerpo de la mujer y otro, para investigar su contenido. En un primer momento, localizaron una pierna de la fallecida por lo que miembros de la Policía Científica y el médico forense de guardia hicieron una inspección más exhaustiva de otros contenedores y encontraron los miembros inferiores y superiores de un cuerpo humano, así como el torso desnudo, sin cabeza, de una mujer. Todos los restos estaban repartidos en varias bolsas de plástico.
Con este procedimiento, pudieron identificar a la víctima y realizar un registro en su domicilio, ubicado en el número 11 de la calle Pedro Juan Perpiñán. Al entrar en la vivienda, los agentes se percataron de que había sido limpiada recientemente y que tenía las ventanas abiertas para que se airease.
Decidieron entonces localizar a su actual pareja, que finalmente fue detenido. Además, según fuentes cercanas al caso, la policía halló el presunto arma del crimen: un arma blanca de grandes dimensiones, con la que presuntamente el detenido descuartizó a la mujer en su casa. Vecinos comentaron posteriormente que la pareja vivía allí desde hacía sólo cuatro meses y que "nunca" escucharon gritos. Desde el juzgado aseguran que la familia de la víctima está "tremendamente afectada".
Según el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV), la mujer no había presentado ninguna denuncia contra el presunto autor de su muerte, pero en el Juzgado de violencia sobre la mujer había dos procedimientos por denuncias presentadas por ella contra otra dos parejas sentimentales que tuvo anteriormente. La primera denuncia finalizó con una sentencia condenatoria de conformidad, en marzo de 2008, y la segunda estaba todavía en trámite.
La subdelegada del Gobierno en Alicante, Encarna Llinares, condenó el "terrible" crimen y mostró su "más enérgica repulsa" ante la "brutalidad" del suceso. "Las circunstancias en que se ha producido nos han consternado", añade. Asimismo, la Subdelegación convocó cinco minutos de silencio para hoy "como repulsa por este nuevo caso de violencia de género que ha convulsionado a la ciudadanía". Llinares felicitó al Cuerpo Nacional de Policía por "la inmediatez y eficacia en la detención del presunto agresor".