REDACCIÓN - VIGO
La Guardia Civil detuvo ayer a un empresario en Vigo por presunto fraude fiscal en un contenedor que llegó al puerto de la ciudad olívica cargado con cajas de juguetes. El arrestado importó los artículos y fingió supuestamente que exportaba todos ellos a Brasil –cuando no era así– para evitar pagar los impuestos en el mercado español. La Benemérita le imputa supuestos delitos de fraude fiscal y contrabando.
Un control realizado en el puerto vigués, concretamente en la zona de Aduana, llevó al arresto del empresario, según pudo saber este periódico. El hombre, al parecer, habría importado un millar de cajas de juguetes que llegaron a las instalaciones portuarias viguesas en un contenedor y que declaró que iba a exportar a Brasil. Sin embargo, en un registro los agentes comprobaron que no todos los juguetes iban a salir de España: efectivamente había las mil cajas, pero sólo en 200 encontraron este tipo de artículos infantiles. El resto habían sido rellenadas con todo tipo de material inservible, como archivadores o revistas viejas, con el fin de que no se notase que iban vacías y pasar el preceptivo control.
Investigadores
Los investigadores sospechan que los juguetes que tenían que ir en esas 800 cajas iban a introducirse en el mercado nacional sin pagar los impuestos necesarios para ello. Los agentes creen que no es la primera vez que el detenido realizaba este tipo de prácticas ilegales.
El puerto de Vigo tiene en torno a 60 depósitos aduaneros y habitualmente se realizan controles para evitar todo tipo de fraudes.