OTR/PRESS - SEVILLA
José Carcaño, el padre del presunto asesino de Marta del Castillo, aseguró ayer que no le importa que su hijo Miguel pueda haber acabado con la vida de la menor sevillana y le trasladó su perdón. “No importa lo que hayas hecho. Yo te perdono”, señaló.
Este hombre criticó que la “humanidad” y “los vecinos” hayan juzgado “demasiado” a su hijo e indicó que debe ser “Dios”, el encargado de juzgarnos según nuestros actos. Asimismo, se negó a juzgar a su hijo – “yo no puedo, eso son los abogados y los jueces”– y menos, indicó, por “lo que dice la prensa”, ya que “la Justicia es la que tiene la última palabra”. José, que no mantiene ningún contacto con su hijo desde que abandonara el domicilio familiar cuando éste tenía doce años tras separarse de la madre del joven, aseguró no tener palabras para describir la situación en la que se encuentra Miguel. “No tengo palabras. Es una impresión muy fuerte para describirla. Los padres y la familia no tenemos culpa de esos actos que haya cometido”, alegó.
Afirma que su hijo cambió: “Es un personaje diferente, como la película en que de un hombre bueno se transforma a otro vil, como Mister Hyde. Se ha convertido de un hombre bueno a perverso y malo. Porque Miguel con diez o doce años era tan bueno, tan dócil. Una educación que tenía”.
Por otra parte, el padre de Marta visitó ayer el vertedero donde buscan el cadáver de su hija y agradeció el empeño que se pone en esta labor.