EFE
Cuando se retrasó el nuevo disco de Extremoduro para el próximo año, Roberto Iniesta e Iñaki Antón decidieron dar vía libre a sus "ganas de hacer las cosas de otra manera" y contrarrestar una situación musical en la que "las grandes discográficas no apuestan por nada, sólo editan discos de gente que llega con el material grabado", explica Antón en una entrevista con Efe.
Sin embargo, este Muxik, el sello que presentaron ambos hoy en Madrid, no tiene "vocación revolucionaria ni ejemplarizante, sino de poner un pequeño grano de arena" en medio del caos discográfico que ha provocado la irrupción de la piratería.
El guitarrista de Extremoduro y ex miembro de Platero y tú es también integrante de La Inconsciencia de Uoho, uno de los tres grupos que han decidido lanzar con Muxik y en el que han plasmado "toda la creatividad que no podía esperar al nuevo disco de Extremoduro en 2008", comenta.
Así, con canciones como "Una vez más" o "Luna" ya tienen cerradas fechas para veintidós conciertos que pasarán por Toledo, Zaragoza o el País Vasco.
Iñaki, que en el campo de la producción ha firmado trabajos de grupos como Fito y Fitipaldis, está acompañado en esta banda de Miguel y Cantera, de Extremoduro, y de Calvo, cantante y guitarrista de la banda Memoria de pez -al que editarán un disco en otoño-.
Pero Muxik intenta promocionar a grupos "que no tengan nada que ver los unos con los otros", y de esta manera, a pesar de que el flamenco no está "en la onda" de Iñaki "Uoho" Antón, también tiene cabida en este sello a través del grupo Calaña.
Esta formación, liderada por Domingo Calzado, tiene como batería a Alén Ayerdi, proveniente de Marea, y fue seleccionada por Roberto Iniesta, que decidió aportar "más tiempo y más medios" a un sonido que consideró "digno de ser escuchado".
Finalmente, aNTISOCIAL era un grupo del que Antón siempre deseó "que tuvieran un disco bien grabado" porque "transmiten una especie de locura cuerda muy interesante" y que quiere que "llegue al mayor número de gente posible".
En esta iniciativa, Antón, como productor, intenta meterse "en la cabeza de los grupos, para saber cómo quieren las cosas y dónde quieren llegar", pero reconoce que "a veces hay que meter mano", como cuando quitó a Calaña "cierta carga eléctrica, para compensarla con otros instrumentos que les han venido de maravilla".
En cualquier caso, pese a que no hay interés lucrativo, Antón echa cuentas y explica que "hay que vender 21.000 discos entre los tres grupos para recuperar costes", una meta que les permitirá continuar con el proyecto y "seguir lanzando decentemente los grupos que nos gustan", concluye.