EFE
En el juicio celebrado hoy en la Audiencia de Barcelona, el procesado ha negado que tuviera la intención de matar a su ex esposa, Amalia A.F., con quien estuvo casado 25 años, y ha explicado que se encontró con ella casualmente por la calle y que sólo la golpeó al interpretar que le había dedicado un gesto de "cornudo".
Los hechos ocurrieron la mañana del 21 de octubre de 2005, en la calle Florida de l´Hospitalet de Llobregat (Barcelona), cuando, según la acusación, el procesado rompió la orden de alejamiento y asestó varios golpes en la cabeza de su ex esposa con un martillo de 44 centímetros de largo y 7 de ancho, hasta que dos ciudadanos que pasaban por allí les pudieron separar.
En su declaración ante el juez, el acusado, que se encuentra en prisión provisional desde que fue detenido por estos hechos, ha pedido perdón por la agresión, ha indicado que hasta entonces nunca había pegado a su mujer y ha agregado que no tenía intención de matarla.
"Cómo voy a querer matarla, si es la madre de mis hijos", ha exclamado entre llantos el acusado, quien ha confesado que "tuve un momento malo y por ello pido perdón".
Según su relato, aquel día se dirigía al médico, ya que estaba muy nervioso debido a los golpes y robos que sufría últimamente en el parque en el que dormía, por lo que también llevaba encima un martillo de grandes dimensiones para protegerse.
Por casualidad, se encontró con su mujer, que también salía del médico, y según el acusado fue la ex esposa la que se dirigió a él en primer lugar, haciéndole un gesto con la mano que él interpretó en el sentido de que le llamaba "cornudo".
"Me giré y le di un solo golpe, no sé si en la cabeza o en la espalda", ha dicho el hombre, que ha negado que la amenazara de muerte.
Asimismo, ha indicado que no era consciente de que estaba rompiendo la orden de alejamiento -que le había sido impuesta tras el divorcio porque la mujer le denunció también por agresiones-, ya que se creía que era por sólo seis meses, y no por los dieciocho meses que constaban en la sentencia.
En cambio, la mujer ha denunciado que su ex marido merodeaba constantemente su casa, por lo que tenía miedo y muchas veces huía a toda prisa para que no se le acercara.
El día de los hechos, según la mujer, su ex marido le atacó por la espalda y le dio hasta cuatro golpes con el martillo en la cabeza, por lo que perdió momentáneamente el conocimiento y cayó al suelo. "Me decía entre dientes que me mataba", ha relatado.