´En España, casi siempre las pompas son fúnebres´

25.05.2013 | 00:00

Tras la elogiosa presentación de Xosé María Palmeiro, Miguel Ángel Aguilar recordó con sorna que "en España, casi siempre las pompas son fúnebres", y que "cuando se quiere quitar de en medio a uno, se le hace un homenaje y así se le neutraliza para siempre".
Al hablar de su vinculación con Vigo, recordó la figura de Cuco Cerecedo, periodista vigués y "figura excepcional" del diario "Madrid" por el que Aguilar y otros colegas crearon el premio Francisco Cerecedo de Periodismo. "Este año cumple su XXX edición y el presidente del jurado siempre es gallego, desde el primero, Gonzalo Torrente Ballester".
Contó el colaborador de medios como "La Vanguardia", "Cinco Días", "SER" y "El País" que ha pasado por las oficinas del paro en bastantes ocasiones, y que desde hace veintipico años vive de sus colaboraciones, sin nómina ni contrato. "Si dejo de trabajar, dejo de cobrar", aseguró. "Vivo en la incertidumbre. Antes la gente buscaba un puesto fijo, como en Banesto, ya desaparecido; en alguna caja de ahorros, desaparecidas; en Pescanova, que va a desaparecer..."
Y es que apenas quedan trabajos que dejen la vida resuelta, ni siquiera el de ministro. Aguilar insistió en que "no todos los políticos son iguales" y que "muchos ministros se han reincorporado a sus trabajos anteriores", como Maravall, Tomás de la Quadra-Salcedo, Almunia... De expresidentes como Adolfo Suárez, Leopoldo Calvo-Sotelo y Felipe González dijo que "no ha habido un enriquecimiento injustificado", en contraposición a personajes como el banquero Miguel Blesa: "Al día siguiente de acceder a la presidencia de Caja Madrid multiplicó su salario por 18".

 
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