A.M. - VIGO
Cuando en 2006 hicieron su primera gira juntos, "Dos pájaros de un tiro", aseguraban que el suyo era un matrimonio con fecha de caducidad. Sin embargo, parece que la pareja formada por Joaquín Sabina y Joan Manuel Serrat está mejor avenido de lo que pensaban. De nuevo se han unido en "Dos pájaros contraatacan", un proyecto con el que estuvieron tres meses de exitosa gira por Uruguay, Chile, Paraguay y Argentina y un verano con actuaciones por toda España. Mañana, a las 23.00 horas, el Recinto Ferial de Vigo (IFEVI) recibe a la pareja con los brazos abiertos y el sábado repetirán hazaña en un concierto en el Coliseo de A Coruña.
Los propios cantautores aseguran que el concierto es divertido y ágil. "A pesar de que dura cerca de tres horas a nosotros no se nos hace largo y creo que a la gente tampoco. Al menos no hemos tenido quejas". Explican que aunque parten de un guión ningún día es igual a otro: "Mezclamos nuestras canciones y también nos mezclamos nosotros. Es una orgía: yo con la tuya, tú con la mía y la gente con las de todos".
Junto a ellos sube al escenario "La Orquesta del Titanic" al completo. Mantienen a sus fieles Antonio García de Diego y Pancho Varona, por parte de Joaquín Sabina, y Miralles, Kitflus y Merlo por la de Serrat. A ellos hay que añadir a Pedro Barceló en la batería, David Palau con la guitarra y José Miguel Sagaste (flautas, saxos y pitos).
En esta nueva gira presentan sus canciones mas emblemáticas, (Y sin embargo, Mediterráneo, Princesa, Esos locos bajitos?..) y con ellas se mezclan un buen puñado de temas de "La Orquesta del Titanic", el disco que han escrito especialmente para la ocasión y que han producido junto a Javier Limón. "El disco está fuera de modas. No es ni tan Serrat ni tan Sabina. Es un Frankestein. Estoy contento con la respuesta de la gente", asegura Sabina sobre este nuevo trabajo.
Para su elaboración realizaron un curioso trabajo en equipo: "Uno planteaba una frase, un concepto, una idea y el otro tenía la libertad de aceptarla o no. Si la aceptaba bien y si no, pues no vale y tan amigos", describe Sabina. "Cuando dos personas que se conocen, se respetan y se quieren tratan de hacer algo juntos existen entre ellos unas normas tácitas. Uno nunca le pedirá al otro que escriba, actúe o piense nada que no sepa que le acomoda", añade Serrat.
Por otra parte, los cantautores no pueden dejar de opinar sobre la crisis y sus repercusiones en el mundo de la cultura. "Aclaremos que la crisis no es solo una crisis económica. Es una crisis política en la que los dirigentes han perdido buena parte de su credibilidad, una crisis de valores en los que el miedo a ser un damnificado económico, a perder el trabajo, genera insolidaridad, fomenta la cultura del "sálvese quién pueda" y alienta el mensaje totalitario y xenófobo. La crisis tal vez pueda ser un estímulo a la creatividad del artista pero afecta gravemente a la posibilidad de mostrarlo", zanja Serrat.