MARÍA VILLAR - VIGO
La arquitectura española ha perdido inesperadamente a uno de sus grandes sabios: el arquitecto madrileño Luis Moreno Mansilla, autor, junto a Emilio Tuñón, de la sede de la Fundación Barrié de la Maza en Vigo o del recientemente inaugurado Concello de Lalín, sus dos únicas obras en la comunidad. Considerado entre sus colegas de profesión como un genio y con solo 53 años, su cuerpo fue hallado sin vida por su socio Emilio Tuñón en el hotel barcelonés donde se alojaban tras haber participado la noche del martes en la presentación de un libro sobre el arquitecto catalán Enric Miralles –otro genio fallecido a edad temprana, con solo 45 años–. Su cuerpo permanece a la espera de que se le realice la autopsia para determinar las causas de la muerte y ser trasladado posteriormente a Madrid, ciudad donde residía junto a su mujer, la pintora Carmen Pinart, y sus dos hijas.
Mansilla, que había trabajado para el estudio del premio pritzker Rafael Moneo, se "alió" en 1992 con Tuñón para crear el estudio "Mansilla+Tuñón Arquitectos", que en 2007 recibió el reputadísimo Premio de Arquitectura Contemporánea Mies van der Rohe por el edificio Museo de Arte Contemporáneo de León, una de sus obras más representativas.
Lo cierto es que la lista de galardones que ambos obtuvieron es infinita, pero entre ellos se encuentra la sede para la Fundación Pedro Barrié de la Maza en Vigo, ubicada detrás de la fachada de un edificio proyectado por el arquitecto vigués Manuel Gómez Román en 1919. Esta construcción recibió, entre otros, el Premio FAD 2007 y el Premio Saloni 2007. "El proyecto da una respuesta contemporánea, equilibrada y precisa, al contenedor existente, cuya disposición de huecos en fachada condiciona, y posibilita, la resolución del programa de la nueva sede, desde criterios de flexibilidad y versatilidad funcional", reflexiona el estudio en su página web. Más actual es su otra obra en la comunidad, el recientemente inaugurado Concello de Lalín, conocido como "Castro Tecnolóxico" y que nace de la tradición de los castros celtas: diseñado a partir del círculo.
También profesor
Mansilla ejercía, además, como profesor de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Politécnica de Madrid y, junto a Tuñón, fue también autor del Museo de Arte Contemporáneo de Castellón, del Auditorio de León y del Centro El Águila, de Madrid. Entre sus proyectos se incluyen también el Museo de Zamora, el Centro Documental de la Comunidad de Madrid, una propuesta para la ampliación del Centro de Arte Reina Sofía y del hotel y restaurante Atrio, de Cáceres. Precisamente, la "reinterpretación" que Mansilla y Tuñón hicieron de una casa de Cáceres para convertirla en hotel y restaurante mereció el premio FAD de Arquitectura 2011, que obtuvieron ex aequo con el lisboeta Ricardo Bak.