AMAIA MAULEÓN - VIGO
El servicio de cirugía maxilofacial de Povisa –centro de referencia para el sur de Galicia en esta especialidad– desarrolla con éxito una técnica importada de Suecia para pacientes con atrofias severas en la mandíbula, causadas en muchas ocasiones por accidentes de tráfico, como alternativa a los injertos de hueso que se practican desde hace años. Se trata de los implantes zigomáticos, un sistema importado de Suecia que utiliza el hueso del pómulo para anclar las piezas dentales. Por el momento la han realizado con éxito en una veintena de pacientes.
Los injertos de hueso convencionales requieren de una doble intervención. Primero hay que obtener el hueso del propio paciente; unas veces del mentón o de la mandíbula y, en los casos en los que se precisa una cantidad mayor de hueso porque la lesión es más grande, se extrae de la cadera o de la parte externa del cráneo. Después hay que esperar tres o cuatro meses a que cicatrice bien el injerto antes de proceder a los implantes dentales. Esta nueva técnica se realiza en una sola intervención –con anestesia total pero de carácter ambulatorio– en la que se vincula el implante en el hueso del pómulo y permite colocar los dientes en el mismo día.
"Se trata de un sistema que para algunos casos es muy útil porque no requiere de ese tiempo largo de espera hasta que el paciente puede ponerse la prótesis. Sin embargo, como la técnica lleva pocos años no podemos asegurar el éxito más allá de cinco o seis años pero, por el momento, los resultados son muy buenos", asegura el jefe de cirugía maxilofacial de Povisa, Jacinto Fernández Sanromán. Para los pacientes la recuperación es sencilla y pueden comer desde el mismo día.
El especialista recuerda que no se trata simplemente de problemas de estética. "Tenemos pacientes jóvenes que han sufrido accidentes y que sin estas técnicas estarían obligados a llevar una prótesis de quita y pon. Muchos dejan de tener vida social e incluso afecta a su vida laboral", destaca Fernández.
La pérdida del hueso de las encías se produce por diferentes causas. La enfermedad periodontal de larga evolución es una de ellas. En otros casos se produce en pacientes que están sin dientes desde hace muchos años. "Muchos han perdido los dientes por caries a los 16 años y con el paso de los años el hueso se ha ido atrofiando hasta ser muy estrecho", explica el médico. La atrofia puede llegar incluso a hacer que la mandíbula se retraiga y el rostro de la persona queda bastante afectado. "En esos casos también hemos conseguido adelantar la mandíbula con un injerto de hueso del peroné con muy buenos resultados", apunta.