MAR MATO - VIGO
Las deudas de las administraciones (autonómica y locales) con las empresas musicales y teatrales gallegas paralizan el corazón: más de tres millones y medio de euros en concepto de actuaciones realizadas y subvenciones a la producción, según los datos facilitados por la Asociación Galega de Empresarios Musicais, Escena Galega y Teatro Ensalle.
Solo el colectivo musical está pendiente de un pago superior a los dos millones de euros. A esta cifra, se suma millón y medio de euros de compañías teatrales; un millón correspondiente a las 27 firmas reunidas en la asociación Escena Galega; y unos 400.000 euros de las salas y agrupaciones teatrales ajenas al anterior colectivo. Nunca antes en la historia se había llegado a este punto.
Los sectores afectados lo tienen claro. No solo se debe a la crisis. El músico y director del Imaxinasons, Nani García, señala que "cada quien es responsable de su función. Hay una mala praxis de las administraciones a la hora de no hacer pagos. Ha habido mala gestión. Los gestores públicos deben hacerlo bien y si no, hay que sancionarlos de alguna manera".
"En caída libre"
Su diagnóstico es preocupante: "Estamos en caída libre; más no se puede bajar". Con él, coincide el presidente de la Asociación de Empresas Musicais, Kin Martínez. "No se ve –lamenta– solución de cara al futuro". Si las administraciones no pagan, las promotoras tampoco pueden hacerlo a grupos, personal o empresas colaboradoras y proveedores, lo que se traduce en más paro y en una actividad cultural-musical menor al frenarse la contratación de espectáculos.
Se hipoteca el porvenir. "Hay sensación de incertidumbre. Se renuncia a organizar cosas porque no hay presupuesto ya que la crisis lo justifica todo. Si prosigue el colapso, se desmantelará el sector", advierte Martínez. "En muchos casos, las administraciones deben hasta el 80 por ciento de los eventos del año 2011 a las promotoras. Como ha habido recortes en los presupuestos, las cuantías que se reciban para 2012 servirán para pagar la deuda del pasado año", añade.
En el último lustro, las administraciones "siempre han ido pagando de aquella manera. La situación actual se debe a la mala gestión de los ayuntamientos de forma histórica", asegura una fuente del sector que no se identifica.
Quien sí da la cara es el vigués Bibiano Morón (promotor de conciertos como el de Leonard Cohen y Mika en Castrelos; o James Blunt) quien reconoce que su empresa "está tocada por las deudas", aunque se niega a especificar qué administraciones tienen cuentas pendientes con él y en qué cuantía. Sí advierte de que esta situación "afecta a todos ya que la actividad futura está comprometida".
Otro problema son los festivales. Desde Esmerarte (han organizado seis de estos eventos en Galicia, entre ellos, Vigotransforma y Cultura Quente). Martínez asegura que no ha llegado aún el momento de anunciar cuáles se caen este año ya que aún se está en gestiones. No obstante, no pinta bien el horizonte.
Los grupos gallegos también resultan perjudicados y se han visto obligados a esperar sine die el cobro de actuaciones ya realizadas. Ni siquiera los que entraban en los circuitos ideados por Xunta o diputaciones lo tienen mejor. En algunos casos, se adeudan varias actuaciones o todas las de 2011.
En el teatro, las cosas están igual. "Desde Agadic (Xunta), nos han prometido pagarnos antes de marzo lo que nos deben del año pasado", explica Salvador del Río, presidente de Escena Galega. Solo a las 27 compañías del colectivo les adeuda la administración 600.000 euros en facturas y trabajos por funciones hechas.
Un paro evitable
Uno de los casos más sangrantes es el de Teatro de Ningures, de Cangas. El Gobierno local no les ha pagado las actuaciones de los últimos cuatro años (con alcaldes tanto de izquierdas como de derechas) ni las clases de la Escuela de Teatro. En total, unos 76.000 euros pendientes de cobro. "Vamos a desaparecer seguramente", explican desde Ningures para añadir: "Nos deben trabajos ya hechos y por los que hemos pagado impuestos. Para el Estado, es más rentable que nos paguen lo que nos adeudan y coticemos; si desaparecemos, deberá pagarnos el paro y dejará de recibir nuestros ingresos de IVA, Seguridad Social e IRPF".
Desde la sala Ensalle de Vigo, coinciden: "Nosotros deberíamos recibir de Agadic 50.000 euros en ayudas a la producción y distribución. Ese dinero lo devolvemos a mayores pagando 70.000 euros en IVA, Seguridad Social e IRPF, generamos cuatro puestos de trabajo, cuatro personas a las que el Estado se evita pagarles el paro".