AGENCIAS - ROMA
El primer ministro italiano, Mario Monti, que no ha sido elegido en las urnas ni deberá responder ante ellas cuando concluya su mandato, considera que la vida de las personas que disfrutan de un contrato fijo es "monótona", así que él recomienda "cambiar de trabajo" y "aceptar los desafíos", que siempre es más "bonito".
El tecnócrata encendió ayer las redes sociales y los foros de internet con sus declaraciones al Canal 5 de la televisión italiana, donde aconsejó a los jóvenes que no se acostumbren a tener un puesto de trabajo fijo para toda la vida. Que no se acostumbren, no, que no aspiren siquiera a él, le faltó decir, dado que en Italia uno de cada tres jóvenes no encuentra empleo.
En su intervención, la noche del miércoles, Monti explicó que el "principal" objetivo de la reforma laboral que prepara su Gobierno es "reducir el terrible "apartheid" que hay en el mercado laboral entre quienes, por circunstancias o por edad, están ya dentro, y los jóvenes que tienen que hacer un gran esfuerzo para entrar o entran en condiciones precarias".
"No se puede resumir la reforma del mercado laboral y de los beneficios sociales en si se cambia o no el artículo 18", agregó, en referencia al apartado del Estatuto de los Trabajadores, que prohíbe el despido sin causa justificada. "El artículo 18 no es un tabú; puede ser perjudicial para el crecimiento de Italia y para el trabajo de los jóvenes en algunos contextos, y puede ser más aceptable en otros", resumió, según informa "Europa Press".
Monti fue eurocomisario de Mercado Interior y, después, de la Competencia. Cuando ocupaba este último cargo, emprendió acciones legales contra el monopolio de Microsoft y en 2001 bloqueó la fusión entre General Electric y Honeywell. Además, Monti ha sido asesor de Coca-Cola y de Goldman Sachs y perteneció a la directiva del grupo Bilderberg, en el que los conspiranoicos ven la vanguardia de una nueva oligarquía que ambiciona controlar el mundo, según afirma el periodista de "Politico" Kenneth P. Vogel.
El caso es que el primer ministro italiano la montó, y bien montada, y recibió lo suyo en las redes sociales. "Qué fácil es hablar cuando uno, haga lo que haga, seguirá siendo senador vitalicio", decía un joven en Twitter a sabiendas de que Monti, cuando deje de presidir el Gobierno, seguirá cobrando un sueldo de 15.000 euros al mes.
El canal de noticias 24 horas, vía satélite "Skytg24", abrió también un debate sobre el asunto y entre los mensajes recibidos los jóvenes atacaban a una clase política que ahora pide la "movilidad laboral", cuando los políticos "son fijos, inmutables y eternos", informa "Efe".
"Querido profesor, lo de la monotonía del trabajo no se puede oír. Diga lo mismo pensando a las familias con padres en paro e hijos con contratos de trabajo precarios", se leía en un mensaje colgado en la web de "La Repubblica".
Y en la misma página digital otro joven le espetaba: "Querido Monti, a mí me encantaría la monotonía de un trabajo que me dé seguridad".
Una joven, que firmó Mara, expuso: "Presidente, los bancos no me dan una hipoteca o un préstamo si no tengo un trabajo fijo. Esto sí que es monótono, ¿sabes?".
La indignación también dejó sitio a la ironía y en Twitter se creó un "hashtag" –etiqueta para abrir conversaciones– con las palabras "Viva la monotonía".