ELENA MONDELO - BUEU
Las noches de cine continúan en Bueu. Vecinos y visitantes podrán disfrutar hoy de una nueva entrega de cortometrajes del Festival Internacional buenense, que sigue cosechando el éxito entre los asistentes. A partir de las nueve y media de la noche, el Centro Social do Mar acogerá la proyección de tres cintas españolas, una ucraniana y una polaca, entre las que destaca la realidad que se mastica a diario en una de las cárceles más conocidas de España, Alhaurín de la Torre. Mostrar la vida carcelaria. Este es el motivo que llevó al director Enrique García a sumergirse en la vida entre rejas para rodar un cortometraje diferente, en el que se enseña al espectador la realidad que se respira a diario en la prisión de Alhaurín. Hoy a partir de las 21.30 horas, este andaluz tratará de conquistar al público buenense con “Tres razones”.
–¿Por qué eligió un escenario real, como la cárcel de Alhaurín de la Torre, para mostrar en su corto la vida entre rejas?
–Mi aventura comenzó porque realicé un taller de cine para internos. Me propusieron hacer mucha práctica y me dieron la licencia para rodar con mi propio equipo. Es una oportunidad única y tuve que aprovecharla. Convivimos con el mundo de los internos y nos cambió para siempre.
–¿Qué transmite “Tres razones”?
–Se trata de una historia de un chico de clase media que ingresa en prisión. Pero es una cárcel moderna, alejada de los prototipos que proyecta el cine. Es una forma de ver de verdad qué pasa durante el periodo de condena. Es muy emocionante realizar una visita a la cárcel y convivir allí huynedo del morbo y jugar con la idea de sentirse solo. Además, he utilizado la música que suena en los patios a la que ha dado vida la voz de mi amiga Pasión Vega.
–¿Por qué ha querido mostrar una realidad diferente a lo típico dentro del género carcelario?
–La cárcel tiene muy mala fama históricamente y Alhaurín está muy mal vista. Quise enseñar el día a día, cómo es la gente que está allí obligada a cumplir su pena. En una prisión existen miedos que se reflejan en otras películas, como a ser atacado, pero el peor enemigo en la cárcel es la rutina y la soledad. Es una historia clásica de gente que llega con todo perdido y que va ganando poco a poco.
–¿Ha cosechado el éxito con su obra?
–Sí, he recibido varios premios del público que me han animado mucho. El día que estrenamos el corto, fueron 900 personas a verlo. Ahora mismo también contamos con el visto bueno para hacer el largometraje y esto nos llenó de alegría. Además, he recibido cartas de familias de internos que me han escrito para relatarme su historia y eso es algo que te deja indemne.