CARMEN VILLAR - SANTIAGO
El compositor Joám Trillo, a cuya inspiración ha recurrido ya la Iglesia compostelana en el pasado, será el responsable de la música inédita, escrita expresamente para la ocasión, que acompañará la conmemoración del octavo centenario de la consagración de la catedral de Santiago. La ceremonia tendrá lugar mañana, a partir de las once y media, aunque hoy a las ocho de la tarde la basílica compostelana vivirá los prolegómenos de día tan señalado con las vísperas solemnes, que también incluirán una homilía del arzobispo de Santiago al igual que la ceremonia oficial.
Durante el acto de mañana, autoridades religiosas –el arzobispo de Santiago y todos los obispos gallegos–, civiles –el presidente de la Xunta y el alcalde de Santiago– y militares –el teniente general de la Fuerza Logística del Ejército– realizarán una procesión que seguirá un recorrido poco habitual por el templo. El camino, "sui generis", como dijo el deán de la catedral, José María Díaz, está determinado por la ubicación de las doce cruces de la consagración, ubicadas en las naves de la catedral.
Dichas cruces contienen dísticos en latín que evocan el rito de dedicación de la catedral, realizado el jueves de la segunda semana de Pascua de 1211 por el entonces arzobispo de Santiago don Pedro Muñiz. El obispo fue ungiendo e incesando una por una cada una de estas cruces, un ritual que servirá como inspiración para la ceremonia de mañana.
Claro que entonces, como recordó el deán, los textos de los dísticos –espirituales unos, y de carácter conmemorativo otros–, había que leer dichas inscripciones "a la luz de las candelas" y "nunca" habían sido cantadas, algo que sí ocurrirá mañana gracias a las composiciones efectuadas por Joám Trillo. Este explicó ayer que las cruces 1, 4 y 8 cuentan con el mismo texto –que da fe de la fecha de consagración del templo–, mientras que la 5, 9 y 12 también comparten inscripción. Para la primera y la última, señaló, compuso la misma música, "un poco grandiosa, para abrir y cerrar la procesión". Las piezas serán cortas para evitar que el acto se alargue. La más larga, explicó, se extenderá un minuto y medio.
Baquedano
No obstante, sus composiciones no serán las únicas que sonarán hoy y mañana entre los muros del templo del Apóstol. También se interpretarán, aprovechando el tercer centenario de su muerte, obras de Baquedano, que Trillo definió como "uno de los grandes compositores del barroco". Se trata, defendió, de emplear obras del Arquivo del templo para recordar su "historia y su cultura".
Tras la procesión, la ceremonia proseguirá con la liturgia de la palabra, la eucaristía y la comunión de los fieles y la incensación del botafumeiro, y concluirá con el arzobispo de Santiago, Julián Barrio, despidiendo a las autoridades.