En abril del año pasado, la inesperada erupción del volcán del glaciar Eyjafjällajokull logró llamar la atención a los alumnos de cinco años del colegio Nosa Señora das Neves, en Forcarei. Vanessa Arca, maestra de Educación Infantil y coordinadora del proyecto "Entramos en erupción!!!", cuenta cómo todo empezó cuando un profesor se quedó atrapado en un aeropuerto por culpa de las cenizas del volcán y envió un correo al colegio. Los niños empezaron a hacer preguntas y lo primero era preocuparse de qué querían saber.
"Se preguntaban cómo sería el volcán, si se podría visitar, cómo sería lo que echaba y si los aviones no viajaban porque se les metía ceniza en las alas o porque se quemaban", explica Arca, quien añade que los padres colaboraron aportando recortes de prensa.
Cada niño puso forma escultórica a su concepto de volcán e incluso hubo alguno que consiguió que entrase en erupción gracias a unas oportunas sales de frutas Eno. El entusiasmo llegó al punto de que los pequeños querían que Islandia fuese el destino del viaje de fin de curso, aunque luego se enteraron de que más cerca, en Canarias, podían ver uno aparentemente más tranquilo. Gracias a esta aventura pedagógica que duró lo que duró la erupción, para los pequeños de Forcarei los volcanes ya no tienen secretos.