REDACCIÓN/AGENCIAS - VIGO/LONDRES
Como en Galicia con las meigas, los científicos británicos no sabemos si creen pero haberlo, hailos. La revista Philosophical Transactions, publicada por la sociedad científica británica, la Royal Society, advierte en su última edición de que los gobiernos del mundo deberían prepararse para un posible encuentro con una civilización extraterrestre que podría ser violenta.
La publicación, que este mes dedica un número completo al tema de la vida extraterrestre, argumenta que si el proceso de evolución sigue en todo el universo patrones darwinistas, tal como ocurre en la Tierra, las formas de vida que contactarían con los seres humanos podrían "compartir su tendencia a la violencia y la explotación" de los recursos.
Por ese motivo, los científicos reclaman que las Naciones Unidas (ONU) configuren un grupo de trabajo dedicado a "asuntos extraterrestres" con la capacidad de delinear un plan a seguir en caso de un contacto alienígena. "Debemos estar preparados para lo peor" en caso de coincidir con una civilización extraterrestre, alerta el profesor de paleobiología evolutiva en la Universidad de Cambridge Simon Conway Morris, quien cree que la vida biológica debe tener en todo el universo unas características similares a las de la tierra.
Morris mantiene que si existen alienígenas inteligentes "serán parecidos a nosotros", algo que, "dada nuestra no muy gloriosa historia", debería "hacernos reflexionar".
Por su parte, los profesores John Zarnecki, de la Open University, y Martin Dominik, de la Universidad de St Andrews, reclaman en el artículo que abre la revista un plan "responsable" dirigido por expertos y científicos que evite los "intereses de poder y el oportunismo" en caso de que los extraterrestres llegaran a nuestro planeta.
La posible "falta de coordinación" que presumiblemente se daría en ese caso hipotético debe evitarse, según estos científicos, con la creación de un "marco general de trabajo" que surgiría de un "esfuerzo verdaderamente global gobernado por un grupo político con la suficiente legitimidad".
La Royal Society es una prestigiosa academia cientifica inglesa, fundada en 1660 por grandes personalidades de la ciencia y la cultura, entre los que sobresalen Boyle, Newton y Darwin. La más reputada del saber humano de la historia inglesa, todavía hoy desarrolla el papel de academia de las ciencias del Reino Unido y del Commonwealth. Desde su fundación, hace 350 años, conserva el carácter de institución independiente y no publica, y también mantiene un escrupuloso respeto a su objetivo fundacional: promocionar y difundir la investigación científica.