A. MAULEÓN - VIGO
Dos jóvenes, Mario y Colate, que quieren triunfar en el mundo de la música y viajan a Madrid para conseguirlo, son los protagonistas del musical “Hoy no me puedo levantar” que, tras su exitoso y largo recorrido en la capital llega de la mano de Caixanova a Vigo, ciudad en la que, hasta el domingo, ofrecerán siete funciones. Las canciones más emblemáticas de Mecano y una historia plagada de sentimientos atraparon en su estreno a un público entregado.
A comienzos de los años 80 nuestro país se encuentra convulsionado: un golpe de Estado, una inflación galopante y millones de personas que buscan desesperadamente empleo. Una serie de grupos de nueva cuña empiezan a traer al panorama nuevas ideas y propuestas que a menudo tienen más de escénicas que de musicales. En este ambiente viven Mario y Colate, un par de amigos que comparten un mismo sueño: viajar a Madrid para montar allí un grupo de música.
Musical optimista
La llegada a un Madrid en ebullición cultural y social va acompañada de varios problemas: no consiguen trabajo, no tienen dinero, ninguna casa de discos se interesa por ellos... pero poco a poco van saliendo adelante. Consiguen trabajo en un bar llamado el “33” y conocen a un par de simpáticos músicos: Guillermo y Panchi. Con ellos formarán “Rulé”, su grupo, con el que ganarán un importante concurso que les permitirá grabar su primer single.
Como los 80, “Hoy no me puedo levantar” es un musical optimista, esperanzado, lúdico. Un fiel reflejo de la alegría y las ganas de vivir que caracterizaron la época en que se ambienta. A través de las canciones más emblemáticas de Mecano, el público va conociendo a fondo a los personajes y se emociona y vibra con ellos.
“Hoy no me puedo levantar” se estrenó ayer en el Teatro Caixanova de Vigo después de un largo y exitoso periplo en Madrid y una igualmente exitosa gira. En la ciudad olívica estarán hasta el domingo y ofrecerán un total de siete funciones.
El espectáculo pone sobre el escenario a cuarenta personas; 13 cantantes, un cuerpo de baile de 20 bailarines y cinco músicos que interpretan en directo las míticas canciones del grupo. Todo esto, envuelto en una escenografía que sorprende al público. Entre los protagonistas destaca la presencia del pontevedrés Marcos Rodríguez en el papel de Colate.