AMAIA MAULEÓN - VIGO
Los endocrinos y nutricionista se encuentran a menudo en sus consultas con pacientes que, tras seguir una dieta de adelgazamiento en un periodo corto de tiempo, recuperan los kilos perdidos e incluso reganan más. Esta “pesadilla” tiene una respuesta científica que un grupo de expertos gallegos, pertenecientes al centro de Investigación Biomédica de la Obesidad y la Nutrición (CIBERobn) han resuelto.
Estos expertos, liderados por la doctora Ana Belén Crujeiras, han descubierto que las hormonas implicadas de forma opuesta en la regulación del comportamiento alimentario, como la grelina (que despierta la sensación de apetito) y laleptina (que inhibe las ganas de comer), influyen en la recuperación de peso de algunos pacientes que han sido sometidos a regímenes de adelgazamiento basados en programas dietéticos hipocalóricos.
El estudio ha sido publicado en el número de agosto de The Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism, prestigiosa revista de referencia internacional.
La investigación demuestra cómo algunos pacientes muestran mayor predisposición que otros para reganar peso tras una dieta, el llamado “efecto rebote o “yo-yo”.
La clave para identificar a este tipo de pacientes más propensos a engordar, estaría en los niveles de hormonas reguladoras del apetito. Los resultados de este ensayo clínico evidenciaron que los sujetos con niveles altos de leptina y bajos de grelina, son más propensos a recuperar los kilos perdidos.
Según Crujeiras, una vez identificadas las características diferenciales entre pacientes, como pueden ser sus niveles de leptina y grelina, “se podría adecuar la dieta a cada caso para garantizar el éxito de su resultado y evitar que se pueda volver a recuperar peso, lo cual supone un avance en la endocrinología y abre la puerta a nuevas dianas terapéuticas para luchar contra la obesidad”.
La doctora –cuyo estudio se convirtió en una tesis doctoral– asegura que no hay un tipo de dieta específico que sea más propensa a provocar este efecto rebote. “Según nuestro estudio, más bien existen pacientes más propensos a reganar el peso perdido que otros. Esto se debe a determinadas características específicas de cada paciente pero hasta el momento no se conocen”.
Dietas poco saludables
La experta alerta de que las dietas que prometen una pérdida de peso rápida, a menudo no son saludables “porque no llevan una distribución equilibrada de nutrientes. Es decir, pueden ser deficitarias en algún tipo de nutriente importante para nuestra salud. Nuestro organismo necesita un aporte diario de hidratos de carbono, proteínas y grasas para su funcionamiento saludable”.
“De acuerdo con nuestros resultados, analizando los niveles en sangre de estas hormonas se podría predecir cómo va a ser la respuesta de cada paciente al programa de pérdida de peso habitual con una dieta baja en calorías equilibrada de nutrientes. De esta manera se podría adecuar un programa personalizado para perder peso.”
No obstante, Crujeiras advierte de que todavía son necesarios más estudios para llegar a una conclusión definitoria. “Una vez demostrada la existencia de dos grupos diferentes de pacientes en cuanto a los niveles de leptina y ghrelina en relación a la reganancia de peso, es necesario conocer qué factores pueden modificar los niveles iniciales de estas hormonas como puede ser algún fármaco, determinado alimento en la dieta o también el complemento del programa dietético con ejercicio físico”, concluye la investigadora.