S. MONTINS - J.CARDOSO - PONTEAREAS
A las dependientas de una tienda de calzado de Ponteareas se le pusieron los pelos como escarpias cuando vieron que en el interior de una caja había una serpiente viva.
"Estaba en una solapa cuando abrimos la caja, en un primer momento no la vimos pero después el susto fue tremendo", indicó una las dependientas cuando a las 18,30 horas de la tarde llamó a la policía local.
Los propios operarios aseguraron que creían que el reptil podría proceder de china, de donde era parte de la mercancía, "y no queríamos tocarla por si fuese peligrosa".
Antes de llegar, los agentes recomendaron a los dependientes que no tocasen al "culúbrido", ya que de ser venenoso y al no conocer la especie podría no haber antídoto.
Tras ser recogida por la policía local fue llevada a las dependencias del Ayuntamiento, donde quedó en la caja hasta que el experto Diego Ballesteros, biólogo especialista en reptiles y propietario de Terrarium en Vigo, se desplazó a Ponteareas para analizar el animal, a petición de la concejalía de Seguridad.
Según este experto, la especie es desconocida pero podría tratarse de un reptil procedente de Asia. "La identificación es difícil al tener una librea (piel) juvenil", indicó a Faro. En todo casoballesteros apuntó que en los próximos días será examinada la boca, pupilas y dentición para conocer la especie y confirmar si es venenosa.
Los agentes de la policía local para retirar el reptil procedieron a llevar la caja, ya que no poseen medios para recoger este tipo de reptiles.
Caso de Mos
La semana pasada en el cercano municipio Mos, una serpiente, en este caso de unos dos metros de largo atemorizó a una familia de Mos tras colarse en su casa, en el barrio de Zapateira. El reptil, de color verde, y que se supone es de raza común, fue sorprendido por los niños de la familia mientras comía el pienso de los perros, en un cuarto anexo a la vivienda unifamiliar. Al sentirse localizada, la culebra entró en casa y se escondió en un cuarto para ocultarse e hizo que los habitantes de la misma se refugiasen en otras dependencias, mientras cerraban por fuera la habitación para que no escapase a otra zona. Fue recogida por la policía autonómica.