CAROLINA SERTAL - VIGO
Farolillos, rosquillas, fuegos de artificio, un palco, y en él, la orquesta. Una reunión familiar en la que vecinos del pueblo acudían a disfrutar de las fiestas y de la buena música. Así eran las verbenas de antaño que Sito Sedes, ex cantante de Los Satélites, recuerda con nostalgia.
–¿Cuál diría que fue la fecha en la que las orquestas gallegas despegaron?
–A partir de los años 50 fue cuando las orquestas empezaron a coger una mayor fuerza en la sociedad. Poco a poco se fueron convirtiendo en una parte imprescindible de las verbenas. En ese momento llegaba el alumbrado eléctrico a las fiestas del pueblo, aparecieron los llamados "fogueteiros", las mujeres que vendían unas deliciosas rosquillas, en medio de todos estos cambios aparecieron las orquestas y ahora son parte de nuestra cultura.
–¿En qué puntos de Galicia surgieron?
–Prácticamente nacieron en todas partes de la comunidad. Por ejemplo, en Pontevedra las formaciones Florida o Chicos del Jazz; en Vigo, la Orquesta Sintonía; en Ferrol, Saratoga, o en A Coruña, Los Satélites. Lo curioso es que surgieron de forma conjunta en pequeños núcleos.
–¿Cómo evolucionaron desde entonces?
–Evolucionaron favorablemente en todos los sentidos. Ahora la puesta en escena es impresionante, equipos de sonido de gran calidad, además también se cuenta con la ayuda de un técnico de sonido, algo que antes no teníamos y que realmente era necesario. Es importante destacar los avances en cuanto a enseñanza musical, ahora cualquiera puede acceder a clases de solfeo, pero en mi época si no tenías al profesor en tu pueblo era muy difícil adquirir los conocimientos necesarios.
–¿Y los ritmos son también diferentes?
–Por supuesto. Antes se tocaban los clásicos vals, mazurcas, después llegaron los bailes más movidos como merengue, salsa, pero ahora cada vez más se dejan estos estilos a un lado y se apuesta por la música del momento, tipo 40 principales.
–¿Será que quieren atraer a la gente joven?
–Claro, y lo consiguen. Las orquestas crean un repertorio de música moderna y suenan todas iguales. Antes cada orquesta tenía su propio repertorio, ahora todas suenan igual. En aquella época se podía adivinar cual era la orquesta de la verbena tan sólo escuchando las canciones, sin verla actuar.
–¿Cuál es el mejor recuerdo que tiene de aquellos años?
–Para mí los mejores recuerdos que tengo son los de mis actuaciones en Vigo con Los Satélites, porque como nosotros éramos de A Coruña y compartir el escenario con Sintonía de Vigo se convertía en un derbi. Disfrutábamos muchísimo con esa pequeña rivalidad y porque llenábamos los palcos, cada una con un estilo distinto, ojalá pudiera volver a aquellos tiempos.
–La figura de Pucho Boedo se ha convertido en un mito de la verbena gallega, ¿cómo lo describiría usted?
–Era una persona seria, pero tenía una fuerza especial que sabía transmitir perfectamente cuando cantaba por eso es ahora un icono para las orquestas. Era totalmente distinto a cualquier cantante y de él aprendí muchísimo.
–Este fin de semana se celebra el primer Festival Internacional de Orquestas de Galicia, ¿supone un logro para la orquesta tradicional?
–El festival de Cea supone, por fin, el reconocimiento a las orquestas gallegas. Es un evento muy importante, una oportunidad para que las formaciones gallegas se hagan valer, y además es muy emocionante que acudan las grandes como Melódicos y Billo´s Caracas Boys porque de ellas lo aprendimos todo. Cuando nuestros familiares emigrantes volvían de América lo único que les pedíamos era que trajeran un disco de estas dos orquestas.