MAR MATO/CARMEN VILLAR
Jorge Mira, responsable del programa de divulgación “ConCiencia”, ha podido conocer a Hawking en persona porque lo llevó hasta Santiago para recibir el primer premio Fonseca y la afirmación del británico no le “extraña”, aunque no la comparte. Hay preguntas, entiende, que no puede responder la ciencia.
–¿Qué opina de lo que afirma Hawking sobre que el universo se creó de la nada?
–Es una idea bastante fija en él. A mí no me sorprende porque los enfoques de Hawking siempre son de ese estilo. Otros, como Kroto y Dawkins, piensan lo mismo. Yo no lo veo tan claro como para apuntarme a un bando. Para mí la ciencia versa sobre lo que puede versar, tiene unos dominios de actuación que llegan hasta donde llegan. Eso se lo pregunto a científicos destacados como él y todos concuerdan en que la ciencia tiene un ámbito y hay otras cuestiones que son casi inabarcables, y una de ellas es la alternativa teológica o la de que el universo salió de la nada.
–¿Le parece radical?
–No se puede demostrar que Dios no existe.
–Él argumenta que el universo fue una consecuencia inevitable de las leyes de la física...
–Sí, pero la creación de la nada tiene los mismos problemas que la teológica. Porque una cosa es crear del vacío, que es algo, que de la nada. La nada es un concepto mental para nosotros bastante inabarcable, para mí un concepto tan complicado de aprehender como el de Dios. Decir que el universo viene de la nada es igual a decir que lo creó Dios.
–La creación espontánea descarta al creador...
–Para mí es indemostrable porque parte de esa nada que no comprendemos. Se trata de temas que para mí están fuera de la ciencia.
–Si la física logra esa deseada teoría completa, ¿podría responder a eso?
–Creo que nos quedaremos como estamos porque la teoría completa va a tener que versar sobre algo. La nada no la entiendo, el algo sí porque lo vivo, yo soy algo.