X.M. DEL CAÑO - OURENSE
La posibilidad de que el titular de la diócesis de Ciudad Rodrigo, Atilano Rodríguez, se convierta en el nuevo obispo de Ourense gana peso, después de que también se barajara la opción del auxiliar de Oviedo, Raúl Berzosa. El nombramiento se puede producir en otoño, porque como señala el vicario de Pastoral de esta diócesis, José Pérez Domínguez, "somos los últimos de la fila", después de que la Santa Sede, con la colaboración de la Nunciatura, realizara la mayoría de los nombramientos relevantes que permanecían pendientes.
José Pérez Domínguez adelanta que Atilano Rodríguez sería recibido "con los brazos abiertos" en Ourense, al ser un viejo conocido. Estuvo al frente de la diócesis en la Semana Santa de 2002, enviado por Carlos Osorio, después de que tomara posesión como arzobispo de Oviedo. En aquel momento, Atilano Rodríguez era obispo auxiliar en la capital asturiana.
El vicario de Pastoral recuerda a Atilano Rodríguez como un obispo "muy sencillo, cercano, familiar y dialogante", por lo que reconoce que "sería una gran adquisición para Ourense. Dejó una buena impresión aquí, tanto en el cabildo como entre la gente que asistió a los actos de Semana Santa en la Catedral".
Atilano Rodríguez permaneció "muy contento" durante la Semana Santa que pasó en Ourense, residiendo en la Casa Sacerdotal. Por las mañanas visitaba todas las dependencias del Obispado, para saludar a los delegados episcopales y a los vicarios. Y por la tarde presidía las celebraciones litúrgicas en la Catedral, además de realizar visitas a distintas iglesias. "Se hizo muy amigo nuestro, el trato fue entrañable, porque para nosotros fue muy importante tener un obispo para la consagración de los Santos Óleos y para presidir la celebración de los actos religiosos, por lo que la diócesis de Ourense le debe una enorme gratitud". Los fieles lo definieron como "un obispo con el que se puede hablar". Monseñor Rodríguez es el actual secretario de la Acción Católica Nacional, "el movimiento más eclesial de España".