PABLO COUSO - A ESTRADA
Durante la tarde de ayer los figurantes hicieron de protagonistas en la grabación de la nueva película de Pedro Almodóvar, ante el empeño con el que los responsables del rodaje protegieron a las caras más conocidas de las miradas curiosas que se acercaron hasta el Pazo de Oca. Así, sobre las 18.00 horas, comenzaron a llegar autobuses repletos de personas vestidas de gala para dar colorido a la boda que horas después dirigiría el afamado director conocido por películas como "Mujeres al borde de un ataque de nervios", "Todo sobre mi madre" o "Hable con ella".
Los primeros en llegar se desplazaron hasta una casa próxima al pazo, propiedad también de la Fundación Casa Ducal de Medinaceli. Allí tenía instalado su centro de operaciones el equipo de vestuario y maquillaje. Luego el equipo de dirección (en el que no estaba presente el director de la película) fue evaluando su apariencia, para ir agrupándolos de cara al banquete y emparejándolos para el posterior baile.
La alegría era la tónica dominante entre los 210 figurantes que se repartían por los jardines exteriores del pazo, mezclados con los curiosos que durante la tarde seguían esperando la llegada de Almodóvar o Banderas. Esto es así porque muchos de aquellos actores vivían su primera experiencia en el mundo de la interpretación.
La curiosidad ante la oportunidad de conocer el funcionamiento de un rodaje profesional era uno de los motivos más citados entre los novatos, mientras que los iniciados en el mundo de la interpretación pensaban más en el espaldarazo que supone para su currículum trabajar bajo las órdenes de un director ganador de dos Oscar.
Tras la impresión de su primera jornada con el equipo de El Deseo, durante la próxima madrugada podrán afrontar con más sosiego su segunda jornada de rodaje, con la que se deberían dar por finalizadas las sesiones de trabajo correspondientes a la recreación de la boda en el Pazo de Oca.