SILVIA PAMPÍN - A ESTRADA
Son jóvenes, gallegos... y también nuevos chicos Almodóvar. Un grupo de figurantes especiales vivieron ayer una de las experiencias más impactantes de su vida al debutar en el cine almodovariano. Unos estudian, otros trabajan y un tercer grupo compatibiliza estudios y trabajo pero todos comparten su pasión por la interpretación. Varios de ellos comentaron con esta Redacción sus impresiones en un día que marcará un antes y un después en sus vidas.
Y es que, como destaca Iria Parada –vecina de SanVicente de OGrove y estudiante de Interpretación en la escuela Santart– son "actores en potencia". Y acceder a la "industria" cinematográfica de la mano de Almodóvar es toda una experiencia, como apunta el vigués Jordi Vilalta Sousa. Miembro de la primera promoción de la escuela Santart, cuando ésta se le "quedó pequeña" hizo las maletas y se fue a estudiar dos años a Barcelona, entrando en contacto con La Fura dels Baus. Luego, se fue a Madrid, donde compatibiliza su trabajo como actor con otros de corte publicitario como un spot de la Wii.Este mes disfrutaba de sus vacaciones en Vigo –adonde regresa cada vez que puede para disfrutar de su familia, ver crecer a su sobrino de 9 meses y comer el exquisito pescado gallego– cuando le llamaron para que acudiese el sábado a Oca para realizar una prueba de figuración. A través de "videobook", los responsables del casting habían visto que su perfil encajaba con lo que buscaban.
Como otros de los figurantes que ayer estaban citados, Jordi Vilalta subrayó que el sábado tuvo ocasión de comprobar que Almodóvar es "supercálido, de muy fácil acceso". Evidencia una gran "capacidad de inducir a la escena" y propicia que los actores "conecten con la visión que tiene del personaje". Se sintió "muy cómodo"y tuvo la impresión de que "estaba abierto" a dar a los actores un "margen de maniobra". "Los mejores directores trabajan así", puntualizó. En las últimas horas devoró los 2 folios de guión que le asignaron para entre 6 y 7 réplicas. Antes del rodaje de ayer desconocía si iba a interactuar conBanderas, pero admitía que le gustaría.
Por su parte, la también viguesa Adela Bértolo Lueiro, de 24 años, admitió que le hace "muchísima ilusión" el "pequeño papelito" que hará en el filme. Licenciada en Periodismo, siempre quiso cursar Arte Dramático y ahora valora hacer las pruebas de la Real Escuela de Arte Dramático (Resad)de Madrid. Sus padres prefieren que sea periodista, que "se centre en algo con futuro" debido al incierto futuro de la vida de actriz, pero ahora como ella –y como los progenitores de Jordi Vilalta–están "muy contentos" de que haya sido seleccionada. Del trato recibido el sábado, se muestra "encantada". Con humor, relata que en el hotel América pudieron comer a la carta.Eligió fideos con almejas y churrasco, eso sí, deprisa porque "no vas a hacer esperar a Almodóvar por una churrascada". De ese día también atesora otras anécdotas: su padre logró que Antonio Banderas besase a una señora mayor que llevaba varias horas esperándole.
Como ellos, también Adrián Paratcha (vigués empleado de Zara, de 21 años) y Hugo Santos (vecino de Moaña de 21 años, estudiante de Interpretación, tatuador y pintor) se subieron a media tarde a una furgoneta de Alén Filmes en la viguesa Plaza de España rumbo al rodaje. Con ellos llegaron a las 19.00 horas al Pazo Iria Parada y el cambadés David Vila, de 19 años y estudiante de Filología Inglesa. Poco después, llegaba otra furgoneta con 5 figurantes del casting deSantiago.Marta Vila, de 35 años, regenta una tienda en Compostela y ayer afrontó su primera incursión en el séptimo arte al igual que Estíbaliz Santamaría, de 23 años, natural de Aguiño (Ribeira), pianista, gaiteira y estudiante de Música.
Mañana, se sumarán al rodaje otros muchos figurantes, hasta sumar los 250 que encarnarán a los invitados a la boda del filme. Entre ellos estarán la viguesa Paloma Díaz Obregón-Murga, su hermana Eva y su cuñado. Paloma es funcionaria de la Consellería de Presidencia y su hermana regenta una tienda de abalorios enLópez Mora. Acudieron al casting de Santiago como familia con los 3 hijos de Eva –de 5, 9 y 13 años– y fueron seleccionados. Luego, los niños vivieron con decepción la suspensión de la participación infantil en el rodaje. Por eso, su tía –que vive con emoción su incursión en el cine, con Almodóvar y Banderas– intentará pedirles un autógrafo dedicado para los pequeños.