REDACCIÓN
Según las estadísticas, en cada aula escolar tres niños sufren de Déficit de Atención e hiperactividad. Se trata de pequeños que están inquietos, son incapaces de permanecer sentados durante una clase y buscan cualquier excusa para levantarse. Tampoco prestan atención ni se concentran en sus tareas. Son impulsivos y desobedecen las normas.
Antes todos estos síntomas podrían atribuírse simplemente a niños "malos", "maleducados" o "consentidos", pero lo cierto es que se trata de una enfermedad que se puede superar y sobre la que todavía queda mucho por descubrir y, sobre todo, por decir, para que la sociedad se conciencie de su existencia.
En ello trabajan a diario los miembros de ANHIDA, la Asociación de Niños con Hiperactividad y Déficit de Atención de Vigo, cuya coordinadora y psicóloga, Estela Portillo, ha estado hoy desde las 11 con los lectores de FARO para responder a sus dudas sobre el tema.