EFE
El presidente de EE UU, Barack Obama, inició ayer en Misisipi su cuarta visita los estados afectados por el vertido de crudo en el Golfo de México, un desastre que comparó al 11 de septiembre de 2001 por considerar que cambiará la forma de pensar en el medio ambiente y la energía. "Al igual que nuestra percepción de los puntos débiles de nuestra política exterior fue moldeada profundamente por el 11-S creo que este desastre cambiará la forma en la que pensamos sobre el medio ambiente y la energía durante muchos años", declaró a la revista "Político".
La indignación popular con el peor desastre ecológico en la historia de EE UU ha llevado a la Casa Blanca a reforzar la presión sobre BP para que frene un derrame con consecuencias catastróficas para la economía y el medio ambiente de los estados afectados. Asimismo, la multinacional británica hizo público ayer un nuevo plan con el que espera incrementar de forma significativa la recogida de crudo que ahora contamina las aguas del golfo de México.
La compañía afirmó que podría aumentar la cantidad de crudo que captura desde los 15.000 barriles actuales a entre 40.000 y 53.000 barriles para finales del presente mes. Esa cantidad podría incrementarse a entre 60.000 y 80.000 barriles para mediados de julio, según la petrolera británica.
Un comunicado de BP explicó que la empresa, que ya ha gastado hasta el momento 1.600 millones de dólares en la contención del vertido, empezará a recoger petróleo y gas en un barco mediante una tubería separada en pocos días.
Hacia finales de junio empezará sus operaciones un sistema "más permanente y flexible" con tuberías flotantes, y "se desarrollan planes para mejorar estos sistemas y también para ampliar las opciones que provean una capacidad y flexibilidad de contención adicional de acuerdo con lo requerido por la Guardia Costera de Estados Unidos", agrega el comunicado de BP.
El gobierno estadounidense había dado el viernes pasado un plazo de 48 horas para que BP ofreciera un plan más eficaz para la contención del vertido y la recolección del petróleo desde el 20 de abril, y un funcionario de la Casa Blanca indicó que la firma había respondido.
"Después que el gobierno le indicó que actuara con más rapidez, BP está acelerando sus esfuerzos para contener el vertido de petróleo", señaló el funcionario. "Ahora bosquejaron un método para contener más de 50.000 barriles de crudo por día hacia fines de junio, dos semanas más temprano que lo sugerido inicialmente".
Estos planes permitirían la contención de más de 7,5 millones de litros diarios de crudo hacia fines de junio, más de dos meses después del estallido, incendio y hundimiento de la plataforma Deepwater Horizon, en la cual murieron 11 trabajadores.