A. DE SANTOS/D. DOMÍNGUEZ - VIGO
El Bulli de Ferrán Adrià ya no es el primer restaurante del mundo según la lista anual de la revista británica "Restaurant Magazine", aunque la pérdida del liderazgo por parte del chef catalán en favor del danés René Redzep no sorpende a los cocineros gallegos, que califican de natural el cambio de hegemonía al entender que responde al anuncio de cerrar su restaurante. Más relevancia tiene para los representantes de la cocina gallega que entre los cinco mejores restaurantes del mundo haya tres españoles –El Bulli (2º), El Celler de Can Roca (4º) y Mugaritz de Andoni Luis Aduriz (5º)– y que un cuarto, Arzak, ocupe la novena posición en el Top 10.
"Que haya cuatro restaurantes españoles entre los diez primeros dice mucho de lo que es actualmente la gastronomía española. Pocos países cuentan con dos restaurantes en la lista, sólo Estados Unidos tiene tres entre los diez mejores", opina Xosé Torres Cannas, del restaurante Pepe Vieira de Sanxenxo, uno de los doce cocineros españoles que optan al premio Chef Millesime by Cruzcampo que se fallará el 8 de mayo en Madrid. En cuanto la posibilidad de que algún gallego llegue a esta prestigiosa lista añade: "A día de hoy, Galicia todavía no está en ese nivel. Estamos en otra liga".
En este sentido, Eduardo Pardo, de Casa Pardo (A Coruña) es rotundo al afirmar que al menos un gallego es digno de engrosar este ránking. "Marcelo Tejedor tiene nivel para estar entre los veinte primeros. Tiene unas cualidades brutales y una cocina maravillosa", asevera.
Para el aludido, Marcelo Tejedor (Casa Marcelo, Santiago), que Adrià no esté ya en el número uno no cambia nada. "Mediáticamente es muy importante figurar en la lista, pero es muy subjetiva. Para mí, Adrià es el número uno incontestable", asegura.
En similares términos se expresa Rafael Centeno, (Maruja Limón, Vigo) al afirmar: "El hecho de que El Bulli pase de ser el primero al segundo significa poco. Lo difícil es estar ahí y Adrià continuará siendo una referencia mundial". El restaurador vigués, que anuncia que las nuevas generaciones de cocineros gallegos "pisan fuerte", entiende que el producto gallego es tan excepcional que eclipsa su cocina. "Se habla más de nuestros productos que de los cocineros", insiste.
Para Javier González (A Rexidora, Ourense), los cambios son siempre positivos, aunque eso suponga que España pierda el liderazgo gastronómico mundial. "Las hegemonías no son demasiado buenas y que Adrià pase a ser segundo tampoco es una tragedia. Lo importante es que hay cinco españoles entre los diez mejores", sostiene el cocinero ourensano, que relativiza este tipo de listas. "No soy partidario de las puntuaciones porque es una forma de jugar con la gastronomía y elegir quién es el primero es muy subjetivo", apunta.
Antonio Botana (Pandemonium, Cambados) también resta importancia a los cambios en el Top 10. "Creo que todo se debe al anuncio del cierre de El Bulli y a una necesidad de reactivar el interés por esta lista", opina. Además, recuerda que el nuevo número uno de la gastronomía mundial, René Redzep, también es "hijo de la vanguardia española", ya que se formó, entre otras casas, en la de Adrià.